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El estrés está impactando fuertemente en la base de la sociedad, que es la familia.
Se ha convertido en una realidad que necesita ser enfrentada para reducir los efectos negativos en la salud mental y física.
Distanciamiento emocional, separaciones matrimoniales
Las consecuencias de la falta de dominio del estrés familiar provoca un distanciamiento emocional y disminuye la calidad de la comunicación, hasta tornarla imposible.
Se observa, entonces, que aumenta el número de separaciones matrimoniales en el mundo, destacó el doctor en psiquiatría Adrián Cano Prous de la Clínica Universidad de Navarra, España.
Causas externas
El estrés conyugal y familiar es producto de factores externos como problemas de relación con los hijos y sus conductas inapropiadas en los ámbitos escolar y social, inconvenientes económicos y laborales, desempleo, actitudes violentas en el seno del hogar y en la calle y muchos otros motivos derivados de una vida rápida y exigente.
Todas estas situaciones crean reacciones negativas internas.
Repercusión física y psicológica
Con el estrés no se logra llevar una vida placentera y ello redunda en perjuicios físicos y psicológicos.
Vale como ejemplo el caso de un hombre estresado en su trabajo, que al llegar a su casa se enoja con su mujer, se muestra triste, ansioso y con angustia, y acaba gritando a su esposa e hijos y termina abandonando la posibilidad de mantener encuentros con sus amigos.
Así, se crea un círculo vicioso donde salen lastimados tanto el individuo estresado como su entorno familiar y sus amistades.
Primer paso para contrarrestar el estrés
Lo primero que todo individuo debe hacer es reconocer el origen de su estrés y cuáles son las reacciones usuales que le produce.
· Síntomas
Los síntomas son físicos y psicológicos: palpitaciones, sensación de ahogo, malestar intestinal, alteraciones del sueño y/o afectivas, tristeza, apatía, desgano, inconvenientes sexuales, entre otros; se precisa asistencia médica y/o psicológica o psiquiátrica.
La pareja e hijos se ven afectados, disminuye la calidad y cantidad de tiempo que pasan juntos y reina la incomunicación.
Hay que aprender a decir que se padece de estrés
Es fundamental aprender a comunicar el estrés; la persona bajo este estado tiene que decirle al entorno familiar cómo se siente, de modo que sus convivientes lo comprendan y ayuden a resolver sus circunstancias.
Otras recomendaciones
Para bajar el estrés es aconsejable que se practique alguna actividad física (acudir a un gimnasio, realizar juegos al aire libre) o un deporte, en forma individual o en pareja.
Asimismo, se necesita un descanso de calidad que insuma un promedio de ocho horas de sueño, y comer equilibradamente sin saltear las comidas.
El sujeto estresado precisa tomarse un tiempo del día para hacer algo para sí mismo que lo disfrute.
Estos conceptos fueron expuestos por Cano Prous al participar de de un seminario llamado "Manejo del estrés conyugal y familiar", convocado por la Fundación Instituto de Colaboración y Educación Familiar (ICEF) y la Fundación Antidrogas de El Salvador (Fundasalva).