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El consumo de estatinas, prescripto para la disminución del colesterol alto, también retrasa y en forma significativa el agrandamiento de la próstata, un problema que afecta a los adultos mayores y que además produce incontinencia y otras molestias.
Cerca del 40 por ciento de los mayores padecen de próstata agrandada y dificultades urinarias.
El colesterol y la inflamación prostática influyen desfavorablemente en los hombres mayores; algunos anti inflamatorios logran disminuir el agrandamiento de la próstata.
El equipo de Jennifer L. St Sauver, de la Clínica Mayo, evaluó si las estatinas, que toman muchos adultos mayores para controlar el colesterol y prevenir la enfermedad coronaria, evitarían de algún modo el agrandamiento prostático.
Se analizaron los datos -durante 14 años- de 2.447 hombres de Minnesota de entre 40 y 79 años.
Cada dos años, a la mitad se le efectuó controles clínicos; la otra mitad respondió cuestionarios respecto a la ingesta de fármacos y sus actitudes ante diferentes problemáticas que pudieron haberle surgido.
Casi el 30 por ciento dijo haber tomado estatinas en algún momento del seguimiento.
Luego de considerar la diabetes, una enfermedad asociada con los problemas urinarios y otras condiciones, tratamientos farmacológicos y ejercicio físico, entre otros factores, la citada clínica observó que el uso de estatinas retrasó entre 6,5 y siete años el agrandamiento de la próstata y dos años la aparición de una "tasa reducida de flujo urinario".
"El uso prolongado de las estatinas estuvo asociado con una mayor disminución del riesgo", explicó el equipo en British Journal of Urology International.
"Fue una reducción bastante significativa", agregó la autora principal.
Durante el estudio, un 20 por ciento de varones sin estatinas desarrolló un agrandamiento prostático o síntomas urinarios moderados a graves.
En cambio , “los hombres que tomaron estatinas y AINE (antiinflamatorios no esteroides) registraron el nivel más bajo de peligro", escribió el equipo.
Pero St Sauver no recomienda que los hombres empiecen a tomar alguno de esos fármacos.
"Aunque estoy muy entusiasmada con los resultados, no son la última palabra en este tema y no me sentiría cómoda aconsejándole a las personas que tomen fármacos para prevenir los trastornos urológicos", argumentó.
Pero "si un médico los recomienda para proteger la salud coronaria, entonces el paciente también recibirá beneficios adicionales en su salud urológica", añadió.
FUENTE: BJU International,