informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
ENFERMEDAD INFLAMATORIA PELVICA POR TRANSMISION SEXUAL:
CUIDADOS Y RECOMENDACIONES
La salpingitis también se conoce como el síndrome de hiperestimulación ovárica. Es un término general para la infección del revestimiento del útero, las trompas de Falopio o los ovarios.
Causas
La mayoría de los casos de enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) son ocasionados por bacterias que se movilizan desde la vagina o el cuello uterino hasta el útero, las trompas de Falopio, los ovarios o la pelvis.
La causa más común es el contacto sexual sin usar un condón u otra protección.
La clamidia y la gonorrea (infecciones bacteriales de transmisión sexual) son las que provocan la mayoría de los casos de EIP.
Sin embargo, las bacterias pueden penetrar en el organismo durante algunos procedimientos quirúrgicos o realizados en el consultorio médico, en tales situaciones:
parto;
biopsia del endometrio (mucosa que cubre el interior del útero);
inserción de un dispositivo intrauterino (DIU);
aborto espontáneo;
aborto electivo o terapéutico.
En Estados Unidos, por ejemplo, cerca de 1 millón de mujeres padece enfermedad inflamatoria pélvica anualmente y alrededor de 1 de cada 8 adolescentes sexualmente activas sufre esta enfermedad antes de los 20 años.
Factores de riesgo
Compañero sexual masculino con gonorrea o clamidia.
Compañeros sexuales múltiples.
Antecedentes de cualquier enfermedad de transmisión sexual.
Antecedentes de EIP.
Inserción reciente de un DIU.
Actividad sexual durante la adolescencia.
Síntomas
Fiebre (no siempre ocurre, o aparece y desaparece).
Dolor o sensibilidad en la pelvis, la parte baja del abdomen o algunas veces la región lumbar.
Secreción vaginal con color, consistencia u olor anormal.
Otros síntomas que pueden suceder:
sangrado después de la relación sexual;
escalofríos;
fatiga;
micción frecuente o dolorosa;
aumento del cólico menstrual;
sangrado o manchado menstrual irregular;
inapetencia;
náuseas con o sin vómitos;
ausencia de la menstruación;
relaciones sexuales dolorosas.
Es posible que no se observen síntomas.
Las mujeres que experimentan un embarazo ectópico (el bebé comienza a desarrollarse por fuera de la matriz) o infertilidad, a menudo padecen la llamada EIP silenciosa que usualmente es causada por una infección por clamidia.
Tratamiento
Se administran antibióticos. Si la EIP es leve, se aplica una inyección de antibiótico y luego se prescriben pastillas de antibióticos para tomarlas por dos semanas. Se requiere un control cuidadoso con el médico, sin necesidad de internación.
Los casos más severos pueden precisar hospitalización. Los antibióticos se administran primero por vía intravenosa y posteriormente por vía oral. El antibiótico depende del tipo de infección.
Se emplean muchos antibióticos diferentes. Algunos son seguros en mujeres embarazadas.
Los compañeros sexuales deben someterse a tratamiento para evitar la transmisión recíproca de la infección.
La pareja debe consumir todos los antibióticos recetados y usar condones hasta que ambos hayan terminado el tratamiento.
Los casos complicados que no mejoran con antibióticos deben someterse a cirugía.
Posibles complicaciones
Las infecciones por esta enfermedad pueden producir cicatrización de los órganos pélvicos, llevando posiblemente a:dolor pélvico crónico; embarazo ectópico; infertilidad.
Cuándo contactar a un profesional médico
Si se reúnen síntomas de EIP.
Cuando una persona piensa que ha estado expuesta a una enfermedad de transmisión sexual.
Si el tratamiento no da los resultados esperados.
Prevención
Entre las medidas preventivas se encuentran:
tratar oportunamente enfermedades de transmisión sexual;
practicar relaciones sexuales con precaución; la única manera absoluta de prevenir la afección es abstenerse de relaciones sexuales;
el hecho de tener una relación sexual sólo con una persona (monógama) reduce el riesgo;
usar condones;
efectuar exámenes regulares de detección para enfermedades de transmisión sexual; las parejas pueden examinarse antes de vincularse sexualmente, ya que con ello se detectan afecciones de transmisión sexual que aún no originan síntomas;
todas las mujeres sexualmente activas -de edades comprendidas entre los 20 y 25 años y más jóvenes- deben hacerse exámenes cada año para clamidia y gonorrea; al igual que si cambian de compañero o compañeros sexuales múltiples.
Fuentes: Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Update to sexually transmitted diseases guidelines, 2006: fluoroquinolones no longer recommended for treatment of gonococcal infections. MMWR. 2007;56:332-336.
U.S. Preventive Services Task Force. Screening for Gonorrhea: Recommendation Statement. Am Fam Physician. 2005;72:1783-1786.
Meyers D, Wolff T, Gregory K, et al. USPSTF recommendations for STI screening. Am Fam Physician. 2008;77:819