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La ateroesclerosis es el depósito de colesterol en la capa íntima de la arteria y acaba obstruyendo el paso de la sangre. Lo habitual es que afecte a personas mayores, aunque también se observa en jóvenes de 20 y 30 años.
El proceso se inicia en la infancia sin inconvenientes a primera vista. Pero, cuando la cantidad de colesterol es exagerado y, a la vez, se acompaña de calcio, se forma una obstrucción en el paso de la sangre.
Esto se explica porque la arteria posee varias capas y la íntima es la que se conecta con la luz de la arteria (el paso de la sangre), donde se aloja el colesterol.
Es frecuente que los términos ateroesclerosis o arterioesclerosis se apliquen para referirse a la misma anomalía.
No obstante, hay una diferencia. En la arterioesclerosis se produce una alteración de la pared del vaso y no de las capas y sucede en adultos.
En primer lugar, cabe citar que existe una placa de grasa en la capa íntima de la arteria. No es tan importante que crezca la placa hasta tapar la arteria, sino justamente el crecimiento de la placa, por factores tales como hipertensión, tabaquismo, presencia de colesterol alto; todo ello, va erosionándose y la grasa se vincula con la luz de la arteria, que es por donde corre la sangre. En consecuencia, se forma un coágulo que tapa la arteria y surge un infarto.
En general, las placas son grandes; en ocasiones, son pequeñas y constituyen el coágulo. Por eso el problema ocurre igualmente en personas jóvenes de 20 o 30 años.
Según hacia donde si dirige la arteria, el infarto adopta distintas características. Cuando la arteria va al corazón se produce un infarto de miocardio; si el cerebro sufre el accidente, se trata de un infarto cerebral. Ambos son los daños más comunes. Sin embargo, si la arteria se conduce hacia el abdomen, es posible que se de un infarto abdominal.
Hay que recurrir a un tratamiento preventivo ante los siguientes factores de riesgo: tabaquismo, diabetes, sobrepeso, colesterol alto, hipertensión o antecedentes familiares de infarto de miocardio. En estas situaciones se presupone que existe grasa en las arterias.
Frente a las circunstancias adversas mencionadas en el párrafo precedente, antes del primer síntoma, es preciso que al paciente se le suministren medicamentos para reducir el colesterol y la presión, mientras que es fundamental bajar el colesterol.
Si la arteria se tapa hay que acudir a la asistencia médica para abrirla y de modo que así el daño muscular resulte menor. Se inyecta una solución para disolver el coágulo.
En cambio, si el cuadro es agudo, se deben reparar las arterias lesionadas para disminuir el peligro de que se tapen nuevamente.
Siempre la gente tiende a fabricar más colesterol de lo necesario. Ninguna persona logra un colesterol ideal, lo acostumbrado es que supere el nivel normal.
Para evitar el incremento de colesterol, las personas tienen que hacer ejercicio y adoptar dietas saludables, lo cual es relevante usualmente entre los jóvenes, dado que si el colesterol ya se halla alto estas medidas no alcanzan y solo queda la opción de tomar medicación.
Si el colesterol está alto, se controla con la ingesta de estatinas, que inhiben la síntesis celular del colesterol.
Mediante una dieta basada en vegetales se baja el colesterol en un 15%. Cuando se padece un evento coronario, varios estudios indican que no es suficiente una dieta estricta, si corresponde que el colesterol baje hasta un 50% del valor que se posee. Por ello, la circunstancia indica que hay que ingerir fármacos.
Dr. Javier Antezana / Cardiólogo/ Miembro de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México
LICHTENFELS, Eduardo, FRANKINI, Airton D., BECKER, Aline S. et al. Monckeberg's arteriosclerosis as a cause of lower limb critical ischemia: case report. J. vasc. bras. [online]. 2007, vol. 6, no. 1
Arterioesclerosis de las extremidades» (en español). Enciclopedia médica en español.