informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Una reciente investigación médica arribó a la siguiente conclusión: la ansiedad y la depresión producen distintos malestares físicos según cada anomalía.
Cómo reacciona la gente deprimida y la ansiosa
La gente deprimida recuerda síntomas que atentaron contra su cuerpo en el pasado y la ansiosa experimenta más incomodidades en el presente.
La importancia de este hallazgo, concretado por Jerry Suls de la Universidad de Iowa (Estados Unidos), radica en ampliar la posibilidad de un diagnóstico fidedigno a partir de las dolencias de orden corporal.
Dolor de cabeza y afecciones digestivas
El equipo investigador destacó que los problemas emocionales muchas veces son motivo de dolores de cabeza o lesiones en el sistema digestivo.
Cada emoción trae aparejada un síntoma propio.
Qué le pasa también a las personas tristes
Ciento catorce universitarios fueron expuestos a un amplio cuestionario para que dieran cuenta, mientras atravesaban por un estado depresivo, qué dolencias físicas sentían.
Los jóvenes respondieron con seguridad que habían tenido malestares en su cuerpo en las últimas dos o tres semanas.
Los expertos argumentaron que era posible que realmente padecieran dolores en su organismo, pese a encontrarse físicamente sanos.
En cuanto a los estudiantes tristes, manifestaron que “habían sufrido más”.
Suceso que motivó ira, ansiedad, depresión, felicidad
El estudio, asimismo, comprendió la evaluación de otros 125 voluntarios que fueron divididos en varios grupos.
Cada uno dispuso de 15 minutos para escribir sobre un suceso que les suscitó ira, ansiedad, depresión, felicidad o ninguna emoción y los síntomas físicos de los que se percataron en los procesos al momento de ocurrir y luego de las últimas tres semanas.
Malestares diferentes
Aquellos que se pusieron ansiosos ante la circunstancia, registraron al menos cinco síntomas diferentes; en tanto, en los que habían caído en la depresión y en los individuos neutrales, aparecieron uno o dos.
Al recordar las últimas tres semanas, las personas tristes evocaron su pasado y expresaron la totalidad de siete malestares diferentes, localizados en distintos órganos del sistema digestivo acompañados de dolor de cabeza.
Los restantes se refirieron a solo tres.
Los síntomas de la tristeza
No cambiaron los síntomas físicos del presente en los individuos tristes pero sí del pasado inmediato. Registraron cambios en los síntomas físicos de los últimos 21 días vividos.
Con la ansiedad aconteció lo opuesto: no se acordaron de síntomas de las tres semanas anteriores, aunque sí sobrellevaban mejor su situación al momento de la investigación.