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Diferentes opiniones se suman a un debate diferentes sobre el colesterol muy alto en los niños. Así como hay médicos que les prescriben estatinas, otros consideran la conveniencia de esperar, recomendando una alimentación adecuada y la práctica de ejercicio, ya que sostienen que la situación se estabiliza con el tiempo sin ninguna intervención farmacológica.
Esta última posición es defendida en un nuevo estudio por expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estadounidenses, quienes únicamente creen en la conveniencia de la medicación cuando la alimentación y el ejercicio no lo reducen.
Los medicamentos, que incluyen a las estatinas, se recetan a los adultos para prevenir la enfermedad cardíaca. Pero se desconoce si también son útiles en los chicos.
La investigación, cuyo contenido fue publicado en Pediatrics, demostró que algunos adolescentes con colesterol alto no reunirían los criterios clínicos para recibir tratamiento farmacológico.
Si bien ése no es un argumento para abandonar la terapia, el equipo aconsejó que los médicos no se apresuren al decidir el modo de tratar a los niños con colesterol.
"Tanto en los chicos como en los adultos, el colesterol varía en el tiempo", dijo David S. Freedman, de los CDC.
"Las personas con colesterol muy, muy alto, tienden a ser las que están teniendo un mal día. Mi evaluación insiste en que se necesitan por lo menos dos o tres mediciones para identificar a los niños que atraviesan por un mal día", agregó Freedman.
"Ese es un buen consejo", señaló el doctor William Neal, que no participó en el trabajo.
El equipo de Neal, de la West Virginia University, en Morgantown, halló que hasta un tercio de los alumnos de quinto grado de West Virginia poseían colesterol LDL o "malo" alto o por encima de 160 mg/dL.
Los especialistas aconsejaron, en principio, el control de todos los menores, aunque un experto independiente argumentó que las pruebas no eran suficientes.
Neal comentó que aplica estatinas cuando el cambio del estilo de vida no da resultados, pero aclaró que nunca inicia un tratamiento sin realizar dos mediciones de colesterol con meses de intervalo.
"El nuevo aporte investigativo no modificará mucho mis decisiones médicas ni mis ideas", añadió.
El equipo de los CDC tomó en cuenta la variación del colesterol en el tiempo en más de 6.800 niños de Bogalusa, Louisiana. Para eso, se los midió unas cinco veces.
A la mitad de ellos, además, se les controló el colesterol al llegar a la edad adulta.
Los niveles iniciales de colesterol LDL terminaron siendo similares a los de 20 años después. Aunque, transcurrido el tiempo, las diferencias entre los menores tendieron a desaparecer, los niveles muy altos disminuyeron y los bajos aumentaron.
Para el equipo, esas variaciones no se habrían vinculado con la modificación de la dieta y el ejercicio; no obstante, los autores no pudieron confirmarlo.
Las reducciones más pronunciadas ocurrieron en los niños con colesterol inicial muy elevado, lo que dejó a muchos en un rango que los excluyó de recibir medicamentos.
Desde 2008, la Academia Estadounidense de Pediatría afirma que la farmacología debe recomendarse -como una factible medida adecuada- cuando el colesterol LDL en sangre es de por lo menos 190 mg/dL., al igual que si los padres o abuelos reúnen enfermedad cardíaca o colesterol alto, y hasta tanto ese umbral descienda a 160 mg/dL.
A los 4 años, el equipo observó que en el 60 por ciento de los niños con niveles iniciales superiores a los valores límites, el colesterol bajó a parámetros normales, sin medicación.
FUENTE: Pediatrics