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Se acaba de concretar el primer estudio que prueba que las mujeres sobreviven más con cirugías preventivas, en base a la influencia de las evaluaciones genéticas, cuando existe un antecedente familiar de cáncer de mama u ovario.
Los test genéticos brindan la posibilidad de adoptar medidas para aumentar la supervivencia ante esta enfermedad.
Quienes presentan mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2, y se les remueven los senos y los ovarios, son mucho más proclives a prolongar su vida que aquellas que no se someten a cirugías preventivas, publicó la doctora Virginia Kaklamani, de la Northwestern University en el Journal of the American Medical Association.
Las mutaciones señaladas indican entre un 56 y un 84 por ciento más de peligro de desarrollar cáncer de pecho.
Mientras la mutación BRCA1 abre la probabilidad -entre un 36 y un 63 por ciento – de padecer cáncer de ovario, las que experimentan la mutación BRCA2 disponen de un 10 y hasta un 27 por ciento de contraer el mismo tipo de cáncer.
Muchas mujeres adoptan la determinación de que les extraigan los pechos u ovarios y las trompas de Falopio.
El equipo de la doctora Susan M. Domchek, de la University of Pennsylvania, analizó la efectividad del procedimiento, mediante la comparación de tasas de cáncer y muerte en 2.482 mujeres que fueron operadas, en relación con las que eligieron controles regulares.
Ninguna mujer con mastectomía (quita mamaria) generó cáncer de pecho en los tres años posteriores a la intervención. El 7 por ciento de las que rechazaron la mastectomía fueron diagnosticadas con cáncer de mama en el mismo período.
"Nuestros resultados confirman que la mastectomía se asocia con una disminución importante de enfermarse de cáncer de pecho", escribió el equipo de Domchek.
Las mujeres con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, a las que se les quitaron los ovarios y las trompas de Falopio, obtuvieron resultados similares.
Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer y la Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer, en el mundo se diagnostican por año 1,3 millones de nuevos casos de cáncer mamario. Esta afección provoca anualmente la muerte de 465.000 mujeres, la mayor causa de decesos femeninos por tumores a nivel global.