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Obtener la cantidad suficiente de selenio a través de la dieta protegería del cáncer de esófago.
Se ha comprobado que las personas con los niveles más altos de ese antioxidante mineral presentaron el riesgo más bajo de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, según señaló el equipo de la doctora Jessie Steevens, de la Universidad de Maastricht, en Holanda.
La cantidad de selenio en el suelo, donde crecen los alimentos, determina el contenido que cada comida tiene de ese mineral. Hay evidencias de una relación entre ese contenido y los cánceres de estómago y de esófago.
Los alimentos que lo contienen son avena, arroz integral, carne roja, pescados, mariscos, huevos, frutas y verduras.
Este mineral colabora en el buen funcionamiento del corazón y el sistema inmunitario, contribuye a eliminar los metales pesados del organismo, además de cuidar al cuerpo para no ocasionar también cánceres de colon, próstata y pulmón.
Por otra parte, los productos cultivados o criados en ambientes ricos en selenio, como Estados Unidos, poseen un contenido natural del mineral más alto que aquellos provenientes de zonas reducidas en él, como China.
El equipo analizó la relación entre los niveles de selenio y tres cánceres:
"El ACE y el ACG son de gran interés", escribió el equipo en la revista Gastroenterology, porque su incidencia creció en Estados Unidos y Europa en las últimas décadas.
El equipo evaluó datos de un estudio sobre 120.852 hombres y mujeres holandeses, de entre 55 y 69 años, durante 16 años. Comparó los niveles de selenio en 64 pacientes que desarrollaron CECE durante el seguimiento: 112 con ACE, 114 con ACG y 2.072 sin cáncer.
Todos habían entregado recortes de las uñas de los pies al inicio del estudio; el nivel de selenio en la uña es una medida precisa de los niveles del mineral en el año anterior.
A mayor nivel de selenio, menor era la posibilidad de los participantes de desarrollar CECE. El ACG también estuvo asociado con los niveles de selenio, pero la relación "no fue significativa"; fue mayor en las mujeres que en los hombres.
No hubo relación entre los niveles de selenio y el ACE, pero cuando el equipo consideró por separado a las mujeres y a las personas que nunca habían fumado, halló una relación entre los niveles más altos de selenio y el riesgo de ACE.
Hubo también una relación entre el consumo de selenio y el riesgo de ACE en personas con bajo consumo de varios antioxidantes.
Los resultados, concluyeron los autores, sugieren que un bajo nivel de selenio eleva el riesgo de CECE y de ACG, y de ACE en las mujeres y en las personas con bajo consumo de antioxidantes.
-Vitamina C: protege arterias, estimula el sistema inmune, previene enfermedades del pulmón, cataratas y cáncer; se encuentra en
pimientos, pepinos, tomate, melón, frutillas,repollitos de Bruselas y todas las frutas cítricas.
-Vitamina E: baja el colesterol malo y otros lípidos, previene infartos y cáncer, resguarda del deterioro de las arterias, aumenta las defensas y propicia que el cerebro no contraiga enfermedades degeneratativas; se halla en frutos secos, aceites (soja, maíz, oliva y girasol), semillas, cereales y vegetales.
-Betacaroteno: zanahorias, espinacas, calabaza, melón y brócoli estimulan el sistema inmune; predisponen a no provocar los cánceres de pulmón y estómago y enfermedades coronarias.
FUENTE: Gastroenterology