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La exposición a ciertas sustancias en el trabajo es una de las principales causas de ataques asmáticos, según un nuevo estudio realizado en Europa.
Los autores estimaron que la exposición a gases, polvo, humo y otras sustancias genera el 15 por ciento de todas las crisis asmáticas en los trabajadores con ese problema respiratorio. Cada año, eso se traduce en 90.000 exacerbaciones asmáticas en 27 países europeos.
El asma ocupacional, que aparece por este problema, representa el 15 por ciento de los nuevos casos de la enfermedad respiratoria en adultos, de acuerdo la Sociedad Torácica de Estados Unidos.
El equipo del doctor P.K. Henneberger, del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en Morgantown, West Virginia, agregó que un informe de 2003 registró un agravamiento de los síntomas en los trabajadores con asma.
La exposición laboral puede "agravar la enfermedad y reducir la productividad", sostuvo.
Para investigar en qué medida el ambiente laboral favorece la aparición de los ataques asmáticos en quienes ya padecen la enfermedad, el equipo analizó datos de una encuesta realizada en la Comunidad Europea (Respiratory Health Survey).
En sus dos etapas, participaron miles de hombres y mujeres de entre 20 y 44 años, de varios países. El equipo se concentró en un subgrupo de 966 trabajadores asmáticos, que se incluyeron en la segunda fase de la encuesta.
El 8 por ciento, es decir, 74 participantes, habían tenido una o más "exacerbaciones graves", lo que el equipo definió como haber necesitado atención médica de urgencia en el último año. Los ex fumadores fueron menos propensos que los fumadores a haber sufrido esos ataques.
Al analizar al subgrupo según la ocupación, el equipo halló que los trabajadores de la panificación resultaron casi ocho veces más propensos que el resto a sufrir una exacerbación.
Otras ocupaciones con un riesgo superior al promedio fueron los operarios en general, los conductores y "otros obreros", un término general para incluir a artistas, recolectores de basura, lavadores manuales y planchadores.
Las personas con alta exposición laboral al polvo, los gases y el humo tuvieron tres veces más peligro de sufrir exacerbaciones asmáticas. Las sustancias que potenciaron ese riesgo fueron los polvos biológicos y minerales, y los gases y el humo.
Sin embargo, algunas medidas dieron buenos resultados.
"Los esfuerzos para prevenir el asma laboral concluyeron con éxito en algunas ocupaciones, como el manejo de animales en los laboratorios, el uso de trabajadores de la salud del látex de goma de los guantes y en los obreros de la producción de detergentes ante ciertas enzimas", escribió el equipo.
FUENTE: European Respiratory Journal,