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La hinchazón es un desorden digestivo muy común que daña sobre todo al sexo femenino. La patología se da por la acumulación de gases en el estómago, en el intestino o en ambos, y se calcula que mundialmente la padecen nueve de cada 10 mujeres.
La nutricionista chilena, Mónica Manrique, dijo que si bien los desórdenes digestivos abundan; “existen formas de comer que evitan la pesadez o la disminuyen”.
Hay que consumir fibra, yogures probióticos -que han mostrado una alta eficacia en el bienestar digestivo-, no mascar chicle y nunca olvidarse de hacer ejercicio.
Las mujeres estresadas que no practican deporte son más propensas a inflamaciones. “Cuando hay presencia de cuadros que afectan el sistema nervioso, se genera un aumento de hormonas con una lentitud en la regularidad para ir al baño, al dificultar la movilidad de los músculos intestinales.”
La doctora Manrique señaló que influye en buena medida el sedentarismo como agravante.
“Algunos alimentos reúnen componentes que no son posibles de digerir sin un esfuerzo del organismo, porque no poseen las enzimas necesarias para su rápida absorción; permanecen en el sistema digestivo y dan lugar a gases que originan la hinchazón.
En consecuencia, la nutricionista llamó a no ingerir algunas frutas, verduras y legumbres.
Reiteró la profesional que las personas tienen que tomar diariamente “yogures probióticos” y que además “son muy bien tolerados incluso por quienes tienen dificultades moderadas para el consumo de la lactosa”.
Las inflamaciones se acompañan de situaciones simples y fáciles de superar: nunca tragar aire mientras se come, jamás deglutir rápido, no beber gaseosas ni masticar chiche.
Al anunciar estos conceptos la doctora Manrique recordó que otro origen puede ser el colon irritable o la intolerancia a la lactosa, siendo aconsejable la atención de un médico especialista.
No hay razones genéticas. Sucede que las mujeres “ experimentan muchos prejuicios para defecar en un baño que no es el suyo y, entonces, retrasan e inhiben el reflejo correspondiente”, añadió. Estas circunstancias las hacen proclives a una hinchazón y las lleva a una baja regularidad para ir al baño.
Un médico puede trazar una rutina y alimentación en base a datos de la condición física de cada paciente y costumbres alimenticias, introduciendo los cambios apropiados.
Achicoria, alcachofa, brócoli, brotes de alfalfa, cebolla, coliflor, espárragos, pepino, pepinillos, pimentón, repollo, rabanitos, legumbres, melón plátano, sandía, higos, grosellas y ajo.