informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
ABSCESO PERIAMIGDALINO: COMPLICACION DE LA AMIGDALITIS POR BACTERIAS
Es una acumulación de material infectado en el área ubicada en torno a las amígdalas.
Causas
El absceso periamigdalino es una complicación de la amigdalitis y su causa generalmente es un tipo de bacterias llamadas estreptococos beta-hemolíticos del grupo A.
Ocurre en niños mayores, adolescentes y adultos jóvenes y se infectan una o ambas amígdalas.
Síntomas
La infección se puede diseminar al paladar, así como al cuello y al tórax, incluyendo los pulmones. Es factible que los tejidos inflamados obstruyan las vías respiratorias, lo cual constituye una emergencia médica potencialmente mortal.
El absceso se puede romper dentro de la garganta, infectando o bloqueando posteriormente la vía respiratoria.
Los síntomas abarcan:
escalofrío;
dificultad y dolor al abrir la boca;
babeo;
hinchazón facial;
fiebre;
dolor de cabeza;
ronquera (ocasionalmente);
dolor de garganta (puede ser severo);
ganglios de la mandíbula y garganta sensibles.
Tratamiento
Si la infección es bacteriana, se administran antibióticos. De ser necesario, se prescriben analgésicos.
Por otro lado, se drena el absceso, lo cual requiere una cirugía. Asimismo, es posible practicar una operación para extirpar las amígdalas.
Expectativas
El absceso periamigdalino generalmente desaparece sin tratamiento, aunque la infección puede reaparecer en el futuro.
Complicaciones
Obstrucción de las vías respiratorias.
Celulitis de la mandíbula, el cuello o el tórax.
Líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural).
Inflamación alrededor del corazón (pericarditis).
Neumonía.
Situaciones que requieren asistencia médica
Hay que consultar de inmediato al médico ante la existencia de los síntomas, al igual que si surgen:
tos;
dificultad respiratoria;
dolor torácico;
fiebre persistente;
síntomas que empeoran.
Prevención
El tratamiento completo y oportuno de la amigdalitis, especialmente la de tipo bacteriano, previene un absceso.
Fuente: Alan Lipkin, MD, Otolaryngologist, Private Practice, Denver, Colorado