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La llegada abrupta de la Gripe A nos preocupa a todos y es necesario tomar los los recaudos para evitar su contagio. No obstante, no hay dejarse ganar por la ansiedad o entrar en situaciones que pueden generar pánico.
La psiquiatría y la psicología argumentan que tener miedo o ansiedad es necesario y normal, que se trata de una reacción fisiológica de defensa natural y adaptativa que, a la vez, sirve para activar el estado de alerta ante potenciales amenazas. Serían entonces, emociones necesarias y útiles.
Pero cuando el temor ya no es funcional, se cae en un trastorno de ansiedad, cuando la reacción es desproporcionada, intensa, frecuente y limita la actividad diaria. Esto puede suceder a raíz de la aparición de la gripe porcina y es lo que tratar de evitar o superar.
Por otra parte, los trastornos de ansiedad son la patología psiquiátrica con tasas más altas de prevalencia, ya que afecta al 8-20% de la población general.
La sobreinformación en los medios de comunicación social, la discusión que generan sobre las consecuencias médicas, económicas y sociológicas de la gripe, bien pueden derivar en que los espectadores, lectores u oyentes experimenten excesiva preocupación y miedo de enfermarse o morirse.
Aún admitiendo que las consecuencias psicológicas son producto de este contexto especial que estamos viviendo, no por ello debemos olvidar nuestros temores pero sí contolarlos mejor.
- Al miedo hay que aceptarlo, aunque también utilizarlo para motivarse y motivar a otros a incorporar rutinas de autocuidado.
- Es razonable sentir temor frente a la posibilidad de contagiarse de la gripe A; sin embargo, esto no significa que actuemos irracionalmente, que detengamos la vida cotidiana y adoptemos actitudes que pueden ser contraproducentes.
- En lo posible, no hay que depositar un máximo y ostensible interés en informaciones alarmistas.Los medios de comunicación tienden a reiterar toda noticia negativa, mientras calla las positivas. Esa reiteración induce a un estado de miedo o ansiedad que dista de ser útil.
- Si consideramos que nos hemos enfermado de Gripe A, hagámos la consulta médica y depositemos nuestra confianza en el profesional.
- El miedo también es contagioso. Por eso, no hay que involucrarse en conversaciones recurrentes sobre el tema, que acaban aportando más alarma y ,sobre todo, cuando la gente recalca datos catastróficos.No debemos transmitir miedo ni exponernos al miedo ajeno.
- La gripe A es un tema candente, pero eso no nos obliga a hablar siempre de ella, pensemos y conversemos al respecto; aunque tendríamos que hacer el esfuerzo de hablar de otros asuntos.
- Mantengamos nuestra vida social, no nos aislemos.
Fuentes: Dr. Pablo Hirsch especialista en Psiquiatría y Lic. Mercedes Castronovo, Lic. En Psicología, Argentina