|  En la Universidad Pontificia de Comillas, España, obra una vasta documentación de profesionales que han indagado en un tema candente y actual: la obsesión por la estética. Por ejemplo,la profesora de psicología de la Universidad de Pernambuco (Brasil), Edilene Freire de Queiroz, testimonió que “existe una compulsión de modelar el cuerpo en una exagerada autosumisión a cirugías plásticas”, y se refirió a la que considera una “nueva adicción, asociada a una búsqueda irresistible del goce en el propio cuerpo.” La experta reconoció que Brasil está “bien posicionado en las estadísticas mundiales de cirugía plástica y tal especialidad es la que más crece”. Además, aseguró que “hay una oferta de clínicas que prometen muchas facilidades al punto de colocar a la cirugía plástica al alcance de todos.” Freire abogó por “reflexionar y denunciar estas exageraciones sobre el culto al cuerpo”, y agregó que “el trabajo de los psicoanalistas pretende, a través del análisis de discursos, estudiar la organización psíquica de mujeres que, al servicio de la estética, compulsivamente se someten a cirugías plásticas y a prácticas alternativas para modelar y transformar los cuerpos.” Otras declaraciones, esta vez de la profesora de Comillas-ICAI-ICADE, Elena Gismero, fueron contundentes al afirmar que “la obsesión por la estética es una de las lacras de nuestro contexto occidental. El atractivo físico ha llegado a ser una característica extremadamente importante, y es muy posible que sea uno de los principales criterios por los cuales las personas evalúan a los demás y a sí mismas.” Aunque la mayoría de las personas no encajan en esos estándares de apariencia, según la profesora, “el problema surge cuando en lugar de cuestionar los problemas estéticos, bastantes personas evalúan negativamente sus características físicas y, como resultado, acaban sintiendo que sus cuerpos son inadecuados.” También destacó datos que corroboran la preocupante situación que denuncia: “casi la mitad de las mujeres creen que su peso es excesivo; seis de cada 10 jóvenes piensan que “serían más felices si fueran más delgadas” (UK Teen Body Images Survey); menos del uno por ciento de las españolas se describen a sí mismas como “guapas”; entre los aspectos más insatisfactorios de la vida de las mujeres aparecen los relativos a la apariencia física (peso y forma del cuerpo, belleza y atractivo físico). Además, una encuesta concluyó que “el 42 por ciento de las españolas están completamente de acuerdo en que “cuando me siento menos guapa, me siento peor sobre mí misma en general”, y el 45 por ciento tiene la profunda convicción de que “las mujeres que son guapas tienen más oportunidades en la vida.”. Gismero interpuso los términos “arte de la magia” cuando sostuvo que “detrás de todos los intentos de transformación, parece encontrarse el deseo o la creencia de que transformar el cuerpo, cambiará mágicamente las relaciones y conducirá a un camino de éxito, bienestar, satisfacción y felicidad”. En este sentido, recordó que España es una de las sociedades que más demandan intervenciones de cirugía estética en el mundo y es el país que realiza más implantes mamarios. |