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La Organización Mundial de la Salud alertó que el 80% de los residuos derivados de actividades sanitarias no generan problemas, pero el 20% restante son desechos peligrosos: infecciosos, tóxicos e inclusive radiactivos.
Por ello, la entidad emitió un comunicado convocando a gobiernos y a autoridades locales con el fin de que asuman un firme compromiso para el manejo de los residuos que exponen a riesgos innecesarios a la población.
Micoorganismos potencialmente dañinos
No todas las jeringas y agujas se manipulan adecuadamente. En todo el mundo se aplican alrededor de 16.000 millones de inyecciones.
Los residuos sanitarios reúnen microorganismos potencialmente dañinos, con altas posibilidades de infectar a los pacientes en hospitales, al igual que a los trabajadores de la salud y a la población en general.
Materiales infecciosos y anatómicos
La mayoría que reviste peligrosidad (15%) son materiales contaminados con sangre o subproductos, cultivos o agentes infecciosos, muestras para el diagnóstico con restos de sangre u otros fluidos corporales, animales de laboratorio infectados y materiales o equipamientos sujetos a contaminación.
Instrumental
El instrumental es la más alta fuente de contagio de enfermedades si no se utiliza con los recaudos necesarios; el 3 por ciento congrega productos químicos y fármacos, en tanto, el 1% conserva restos genotóxicos, sustancias radioactivas y metales pesados.
Mayores fuentes de infecciones
Los mayores focos de infección –siempre conforme lo señala la OMS- los constituyen los residuos tóxicos en hospitales y centros de atención primaria, laboratorios e instituciones de investigación, centros mortuorios y de autopsias, bancos de sangre y enfermeras que atienden a domicilio a ancianos.
Reutilización de agujas y jeringas
Por cama y a diario, los países de altos ingresos producen un promedio de 0,5 kilogramos de desechos peligrosos; sin embargo, los de recursos económicos más bajos generan en las mismas circunstancias alrededor de 0,2 kilogramos.
No obstante, la presencia de diferentes riesgos aumenta en los países de escasos ingresos porque no separaran los elementos entre peligrosos y no peligrosos, lo que incrementa el número de residuos que atentan contra la salud humana.
Incineración y envenenamiento por fármacos, agua, mercurio
Otros potenciales riesgos infecciosos son consecuencia de microorganismos multiresistentes que se expanden desde el ámbito sanitario al ambiente.
Los rescoldos, durante la incineración, son causantes de envenenamiento y contaminación por liberación de productos farmacéuticos, sobre todo antibióticos y fármacos citotóxicos.
Se agrega el envenenamiento a través del agua y por compuestos como el mercurio, o las dioxinas que se expelen en el proceso de incineración.
Sin esterilización y heridas
Las agujas y jeringuillas que no se esterilizan apropiadamente luego de su uso, crean heridas y una inevitable infección.
Hepatitis B y C y VIH
Las inyecciones suministradas con jeringuillas contaminadas ocasionaron mundialmente 21 millones de infecciones por la transmisión del virus de la hepatitis B, dos millones de infecciones con el virus de la hepatitis C y otras 260.000 de VIH, de acuerdo a datos estadísticos de la OMS del año 2000.
La reutilización de jeringuillas desechables y agujas para administrar inyecciones es muy frecuente en África, Asia y Europa Central y del Este. LA
Radioterapia, serias quemaduras y muerte
Asimismo, los tratamientos de radioterapia, no instrumentados con la liberación de residuos radioactivos, son un grave peligro. Así lo han demostrado Brasil, México y Marruecos con pacientes que experimentaron serias quemaduras o que fallecieron.
La ausencia de seguridad, vinculada con residuos de sangre y químicos obligan, por otra parte, a extremar precauciones.
Falta de concienciación y de normativas
Los problemas más comunes son:
presencia de residuos sanitarios,
poca formación para manejar adecuadamente los desechos,
falta de sistemas para el uso de materiales con posibilidad de toxicidad,
financiación y recursos humanos insuficientes,
mínima prioridad adjudicada a estos asuntos.
Responsabilidad: productor de residuos y proveedor de servicios
"Muchos países no tienen la normativa apropiada o no la han reforzado. Un tema clave es la atribución clara de responsabilidades en el manejo de residuos.
Según el principio de 'quien contamina paga', la responsabilidad recae sobre el productor de los residuos, que suele ser el proveedor de los servicios sanitarios, o sobre el centro en el que se realizan las actividades", concluye la información de la OMS.