informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Son los de menor precio y de bajo o de ningún valor nutricional, además causan enfermedades
Los países del Mercosur - Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile– de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) son los que ocupan en América Latina los primeros lugares en la venta de alimentos ultras procesados, aquellos que se caracterizan por su bajo o nulo valor nutricional, con un exceso en cantidad de grasas totales, saturadas, trans, sodio y azúcares.
Resultan en general los de menor precio en el mercado (reconvertidos además en segundas y terceras marcas) y, en consecuencia, terminan siendo la única alimentación a la que pueden acceder las familias de escasos recursos económicos. Porque detrás de la distorsión en las dietas están las poblaciones pobres como blanco de muchas industrias.
En los últimos años recrudece un ordenamiento del mercado admitido por gobiernos subordinados a las multinacionales y a las transnacionales y flexibles a las importaciones. Lo cierto es que las citadas empresas, luego de saturar el mercado de procesados y ultras procesados en el hemisferio norte - donde los crearon y empezaron a venderlos- tomaron como blanco a América Latina para colocarle su sobreproducción.
Estrategias publicitarias que llevan a engaño
Las industrias recurren a estrategias publicitarias y de diseño de envases que “por más que tengan información, aunque incompleta, sobre el contenido del producto, causan la impresión de que son inofensivos o saludables y están generando engaños o expectativas alejadas de la realidad”, afirmó Fabio Gomes, asesor regional en Nutrición para las Américas en la OPS. “Provocaron una explosión en la distorsión de las dietas y en la obesidad”, añadió.
“Si yo quiero expandir mi mercado, voy a dirigir mis estrategias para vender mi mercadería a la población mayoritaria, que en nuestro caso coincide con la más pobre”, puntualizó Gomes. Esta situación “origina un incremento de las inequidades de salud, sociales y económicas, porque va a enfermar mucho más a quien tiene menos condiciones de proteger su salud y de recuperarla”.
Así es que las multinacionales y transnacionales desequilibran la alimentación, incrementan los riesgos de obesidad, de diabetes, de enfermedades cardiovasculares y de varios tipos de cáncer asociados a conservantes como los embutidos, que no nutren y son aditivos y cancerígenos.
Compromiso de ministros de Salud del Mercosur
Los ministros de Salud del Mercosur suscribieron el mes pasado un documento en el que se comprometieron a “mejorar la información nutricional de los alimentos envasados a través de la implementación de un etiquetado frontal”, debiendo asumir las industrias la obligación de roturación y la restricción de producción de ultra procesados.
Uruguay hizo algunos avances. Tras una consulta pública, anunció ya en 2017 que el rotulado frontal se aprobaba en forma gradual y que regiría recién en 2020. En cambio, Chile se adelantó a rotular estos productos contraindicados para la salud en 2016 y logró la reformulación de la industria en un 18% en los primeros seis meses de puesta en vigencia de la medida.
Brasil cerró la consulta pública este mes y la industria solicitó posponer el plazo por 15 días porque “no lograron contestar, mientras que todas las organizaciones y la academia respondieron a tiempo. Es parte de la estrategia de ellos: retrasar, debilitar o impedir”, argumentó el asesor de la OPS. Paraguay no respondió y Argentina dijo que se halla en consulta pública y derivará el tema a los legisladores.
Los ultras procesados más económicos y con ingredientes peligrosos
Se pueden añadir como contraproducentes: el kétchup (con aditivos); las papas pre fritas, se elaboran con aceites de baja calidad y cosidas a altas temperaturas generan grasas trans; las barras de chocolate en oferta que traen escaso cacao y mucho componente artificial nada benigno y las legumbres en lata listas para comer (100% procesados).