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~~Niños: trastornos de incomunicación y falta de apego
No siempre la falta de atención significa en los niños que padecen hiperactividad (TDAH).Este trastorno afecta al 7% de la población infantil mundial pero no es el único.
La ciencia médica reconoce otros trastornos de neurodesarrollo si bien el TDAH es el más conocido.
Muchas veces se entremezclan a la hiperactividad síntomas correspondientes al Trastorno de Comunicación (TC) o el Trastorno del Espectro Autista (TA); todo ello complica un diagnóstico definitivo por lo que hay que acudir con urgencia a un especialista médico. En inglés estas dos perturbaciones se reconocen con la sigla TEA
. • Figuras destacadas de la cultura
Figuras destacadas en distintos ámbitos de la cultura como Thomas Alva Edison, Leonardo da Vinci y Albert Einstein, entre otras, tuvieron trastornos de neurodesarrollo.
Son ejemplos de que nunca se ha visto lesionada la capacidad intelectual.
Señales de alerta
Las primeras señales de que neurológicamente surgen problemas se dan al inicio de la infancia.
Se caracterizan por una alteración o retraso en el desarrollo del sistema nervioso central.
Sin que necesariamente signifique TDAH, se presentan: inatención, impulsividad y excesiva movilidad.
Incomunicación y ausencia de apego
Antes de los tres años de edad, si se sufre de TDAH, se observa agresividad, intolerancia a los cambios, actividad motora en demasía, poca percepción del peligro, demanda de atención e inconvenientes para conciliar el sueño.
Signos de TEA
En casos de TEA, los chicos no responden a una llamada, no se alegran al ver a sus progenitores, demoran en hablar o en responder cuando se los llama por su nombre, reiteran movimientos y emiten miradas extrañas; igualmente, reaccionan de modo desproporcionado a ciertos estímulos.
Cuándo se acentúa la incomunicación
Al entrar en la etapa escolar, los niños tienen dificultades para comunicarse con sus pares y maestros; agregan la falta de interacción social o un apego descomunal por un objeto, que los hace dejar de lado a las personas que los circundan.
• Síntomas más tempranos de falta de comunicación
No saben hablar, expresarse y comprender adecuadamente. Los síntomas más tempranos son el retraso a la hora de empezar a hablar y el uso de un vocabulario pobre y/o frases muy cortas.
Ante estas evidencias, corresponder recurrir a un pediatra si es que los menores todavía no concurren a la escuela.
A partir de los tres años se debe pedir la asistencia del orientador del centro escolar o de profesionales especializados.
Asimismo, es importante que las familias busquen apoyo y orientación en asociaciones vinculadas a esta problemática, tratamiento psicopedagógico y farmacológico (este último si resulta necesario) e intervención psicológica.
Factores biológicos y genéticos
En el TEA entran en juego factores biológicos y genéticos en un orden de aproximadamente el 57%; se añaden factores psicosociales, carencias afectivas y conflictos familiares que repercuten en las criaturas.
Tratamientos
Los tratamientos son múltiples e interaccionan entre sí. Se aplican técnicas psicopedagógicas, instrucciones y habilidades sociales y, por otra parte, psicofármacos.
Fuentes: Clara Andrés, doctora en Psicopedagogía Evolutiva y profesora de la Universidad Jaume I, Castellón, España Maribel Andrés, neurofisióloga clínica del Hospital Nisa Rey Don Jaime, España