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YOGA: IDEAL PARA NIÑOS, TAMBIEN HIPERACTIVOS Y/O CON PROBLEMAS DE ATENCIÓN
La meditación es un camino para estar en paz consigo mismo, a un paso de la buena salud emocional. Un cuerpo con capacidad para afrontar las exigencias cotidianas y una mente tranquila son la combinación perfecta para “mantener en equilibrio el ser interior”.
Los yoguis argumentan que los padres deben ofrecer a sus hijos -desde la infancia- la actividad física especial de esta práctica milenaria junto con la meditación.
El yoga se conforma de variadas posturas físicas acompañadas de una respiración dirigida, sonidos sagrados y una dosis de relajación; los niños juegan y cumplen con todos los requerimientos”, explicó Lisa Olea, instructora y directora de Yogis de la academia Darshan, de EE.UU.
Los chicos en sesiones de entre 45 minutos a una hora, memorizan canciones a las que les agregan movimientos, realizan juegos de coordinación y de estiramiento y aprenden diferentes posturas atraídos por un juego de palabras para que el mensaje llegue claro, según su edad. Fortalecen las piernas, el abdomen y el piso pélvico y estiran la espalda.
Asimismo, se refuerzan conceptos como dar y recibir, el respeto hacia los demás, la paciencia, la bondad, la calma, la perseverancia, la disciplina y el valor del silencio, por medio de las posturas y otros ejercicios guiados.
El yoga es ideal para los pequeños que son hiperactivos o tienen problemas de atención. "Se les explica que es importante agradecer por todo lo que poseen y tener paciencia cuando, por ejemplo, les cuesta trabajo hacer una postura”, afirmó Lisa Olea.
Un componente importante de cualquier sesión son los sonidos o mantras que . se definen como sílabas, palabras o frases que, al ser repetidos en voz alta, llevan a quien los recita a un estado de profunda concentración.
Para ayudar a los pequeños a alcanzar tal estado, la instructora les pide que le manden todo su amor a la persona que más quieren, al tiempo que emiten un sonido particular.
Los niños se recuestan en el piso, cierran los ojos y se dedican a disminuir la intensidad de cada músculo del cuerpo con una música suave de fondo.
Se recomienda la practica de yoga tres veces a la semana porque sube la energía y fortalece los músculos; en tanto, la mente y el cuerpo aprenden a descansar; los menores se vuelven más flexibles y se concentran mejor.
Con la practica regular del yoga de por vida, un menor aprende a concentrarse más en el momento actual, deja atrás al pasado y toma conciencia de la respiración, la cual es clave para eliminar el estrés y sortear las dificultades; asegurándose una adolescencia pacifica.
Ante un momento de estrés sabrá optar por sentarse, respirar y tomarse un momento para elegir, sin reacciones violentas o agresivas.
Los chicos, en lugar de caer en un mal genio, pelear o llorar ante una reprensión familiar, desde los dos años saben sentarse en posición de loto y empiezan a pronunciar la sílaba: 'om' ( uno de los mantras principales del yoga). Los hiperactivos supieron poner más atención en clase.
"Siempre disponemos de la opción de calmarnos en todas las situaciones”. Esa es la enseñanza del yoga.
Si hay músculos fuertes podremos hacer lo que queramos en la vida, pues si nuestro cuerpo está activo, la mente también lo estará", comentó Lisa.
“Las posturas con una respiración adecuada ayudan a los pulmones a mejorar su capacidad respiratoria y cardiovascular”, destacó.
El objetivo para los hiperactivos, con una secuencia de posturas físicas, es ayudarles a empezar el día con tranquilidad, activos y enfocados en lo que les ofrece cada momento.
Según María Fernanda Trujillo, coordinadora del Programa Educación para un Mundo en Paz de la Academia Darshan, entidad que promueve este tipo de prácticas, "los niños, por su pureza, están siempre conectados con la esencia misma del amor".
Por eso, “si los chicos desde los 3 años se acostumbran cotidianamente a meditar, se convertirán en seres que estarán en paz consigo mismos, serán más alegres, se podrán desarrollar espiritualmente con mayor éxito y manejaran mejor sus emociones, con mayor amabilidad y solidaridad”, determinó.