informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Las últimas estadísticas sobre la violencia de género, que los expertos consideran como un problema de salud pública, indican que una de cada tres mujeres en el mundo es maltratada. Estos datos provienen de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Pero acaba de agregarse nueva información proveniente de un estudio de la Universidad de Granada sobre la población femenina española, que habla de un asesinato diario – en casos de maltrato ya existente en el ámbito de la pareja-.
Subraya el estudio que la muerte violenta se incrementa a un porcentaje del 67% luego de una golpiza ejercida el día anterior, mientras que disminuye a un 30 al transcurrir diez días de las últimas lesiones ocasionadas.
La Universidad –que recabó la totalidad de los hechos de esta índole acontecidos en su país en mayo pasado- dio cuenta de su preocupación por un aumento de denuncias referidas en su mayoría a daños por quemaduras en los hogares, “como reflejo de conductas violentas que venían siendo reiteradas en parejas visibilizadas socialmente”.
Por otra parte, varios trabajos resaltaron los aspectos psicosociales, causas e impacto con secuelas físicas y psíquicas. Esta vez fueron comunicadas por el último Congreso de la Asociación Argentina de Salud Mental sobre Género y Poder, concretado en abril de este año.
El abuso, que es una violencia tanto psicológica como física, ocasiona numerosas consultas médicas por síntomas psicosomáticos como cefaleas, gastritis, pérdida del cabello, problemas de hipertensión y dificultades en la vida sexual.
El compendio de los aportes de la ONU y de la casa de estudios de Granada, más las contribuciones de especialistas argentinos, a cargo de Roberto Sivak, médico psicoterapeuta y presidente del Capítulo Estrés y Trauma de la Asociación Argentina de Salud Mental, hizo hincapié en la divulgación de las problemáticas psicológicas y psiquiátricas.
La violencia produce diversos trastornos de ansiedad: fobias, pánico, estrés postraumático con pesadillas, insomnio y reiteración de recuerdos de las situaciones sumamente desagradables, al igual que problemas vinculares y de depresión.
El Congreso argentino abundó en detalles sobre mujeres con cambios persistentes de personalidad: actitudes de temor, búsqueda y paralela resignación a la hora de evitar la violencia, y hasta aislamiento que se prolonga meses y años tras ser damnificadas.
Lo peor es que la mayoría de ellas adoptó la resignación y la imposibilidad de disponer de un proyecto de pareja.
Sivak declaró que las psicoterapias en mujeres víctimas de violencia es de alto valor: recuerdan y enfrentan la circunstancia vivida y, entonces, con la ayuda terapéutica van disminuyendo la ansiedad progresivamente y recuperan la capacidad de encarar una vida cotidiana.
El Congreso destacó dos comportamientos favorables para superar los estados derivados de la violencia: el crecimiento postraumático (la posibilidad de aprender de la experiencia tomándola como oportunidad de cambio y transformación en la vida) y de resiliencia (la capacidad plástica de afrontar adversidades y superarlas a través del cambio psíquico).
El objetivo psicoterapéutico es que las mujeres superen su lugar de víctima y protagonicen activamente la denuncia, la persecución de justicia y un nuevo proyecto.
El tratamiento consiste en elevar la autoestima, valentía, confianza, plasticidad, humor y conseguir actitudes solidarias de su entorno.
Se persigue que la damnificada asuma su derecho a que se haga justicia y logre un rol protagónico y activo para una recuperación progresiva, aportándole recursos para ello.
La urgencia médica y psicoterapéutica –con la conformación de redes de asistencia organizadas- deben apuntar asimismo a un asesoramiento legal que la proteja y no la aísle, de modo que la mujer perjudicada crezca luego del trauma.