informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Las niñas que son víctimas de abuso tienden a desarrollar fibroides uterinos en su adultez con mayor frecuencia que el resto de las menores.
Por lo tanto, “las consecuencias del abuso infantil se prolongan más allá de la niñez”, informó la doctora Renee Boynton-Jarrett, de la Escuela de Medicina de la Boston University y agregó: “afectan en la edad adulta también.”
A juicio de una nueva investigación, publicada en la revista Epidemiology, se halló que cuanto más abuso sufrieron las mujeres de chicas, más posibilidades reunían de padecer fibroides de grandes.
Además, la entidad Childhelp aseguró que se denuncia un caso de abuso de este tipo cada 10 segundos.
Los fibroides son fibromas uterinos, es decir tumores no cancerosos que se observan generalmente en la edad fértil. Se constituyen con células musculares y otros tejidos que crecen en la pared del útero y alrededor de ella. Provocan dolor, sangrado abdominal e infertilidad.
Se extirpan con cirugía mínimamente invasiva. Una de cada cuatro mujeres desarrollará síntomas en algún momento de su vida.
El último estudio no probó que el abuso infantil produjera exclusivamente estas anomalías, sino que varios motivos por abuso temprano acrecentaría el riesgo de generarlas, advirtió Boynton-Jarrett.
"
El abuso en la niñez es posible asociarlo con conductas de salud, como el patrón alimentario y de actividad física, que elevan el riesgo de ser obesa y culmina como un factor de riesgo de los fibroides.
Asimismo, el estrés crónico -producto del abuso- alteraría el mecanismo corporal de regulación hormonal, lo cual sube el peligro de contraerlos.
Es factible mitigar los efectos negativos del abuso, cuando las víctimas reciben más apoyo en sus primeros años de vida, lo cual las predispone a ser menos propensas a enfermarse de fibroides.
"Si bien no es posible prevenir cada acto, podemos apoyar a las niñas con asistencia social adicional, lo que “daría beneficios en el largo plazo", sostuvo Boynton-Jarrett.
El equipo de Boynton-Jarrett revisó datos sobre exposición a la violencia de 60.615 mujeres, las que se sometieron a un seguimiento por 16 años.
El 65 por ciento había sido víctima de abuso sexual o físico en la niñez o la adolescencia y a casi 10.000 se le diagnosticaron fibroides (de las cuales aproximadamente el 70% fue por abuso).
En comparación con las mujeres sin antecedentes de violencia, las que dijeron que la habían experimentado en la infancia fueron entre un ocho y un 36 por ciento más proclives a desarrollar fibroides, de acuerdo a la modalidad de abuso: grave, crónico o múltiple.