informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Un nuevo estudio señala otro posible efecto dañino de la exposición a los ftalatos, una sustancia química plástica muy discutida que se usa para fabricar productos de consumo masivo.
Investigadores en Turquía hallaron altos niveles en sangre del plastificante más común, DEHP, en un grupo de varones con un aumento anormal del tamaño mamario, un trastorno común que padece hasta el 65 por ciento de los adolescentes, llamado ginecomastia puberal. El problema suele solucionarse sólo con la salida de la pubertad.
"Desafortunadamente, estamos todos expuestos a través del contacto directo", la respiración y la alimentación, dijo Elif N. Ozmert, de la Universidad de Hacettepe, en Ankara, Turquía.
"Algunos ejemplos son los productos de cuidado personal, las pinturas, los materiales de construcción, los muebles, la ropa, las dentaduras postizas, los juguetes, los productos de limpieza, los insecticidas, los alimentos y ciertos dispositivos médicos y farmacéuticos", añadió Ozmert.
Investigaciones previas habían demostrado que los ftalatos se acumulan en los tejidos y pueden tener efectos dañinos, escribió el equipo de Ozmert en la revista Pediatrics.
El equipo determinó los niveles de DEHP, y su derivado MEHP, en 40 varones de entre 11 y 15 años, con ginecomastia y en 21 varones sanos sin antecedentes de la condición.
Se detectó DEHP en todas las muestras de sangre y MEHP en todos los varones con ginecomastia y en 19 de 20 varones del grupo de control.
Los niveles de DEHP en sangre eran mucho más altos en los varones con ginecomastia que en aquellos sin el trastorno. Las cantidades de MEHP también eran mucho más altas en los jóvenes con ginecomastia que en el resto de los participantes.
Según el equipo, los varones con los niveles más altos de MEHP tenían 25 veces más riesgo de sufrir aumento del tamaño de las mamas.
Los ftalatos "podrían" influir en la aparición de la ginecomastia puberal, concluyó el equipo que advirtió la necesidad de reducir la exposición a los ftalatos. "Aunque no podemos anularla, podemos disminuirla", expresó.
Para lograrlo, Ozmert recomendó evitar el uso de tazas y recipientes plásticos, en especial para los alimentos calientes.
Esas tazas, incluidas las mamaderas, nunca deben calentarse en el horno microondas, expresó Ozmert. El equipo recomendó no utilizar los juguetes de plástico y los productos cosméticos innecesarios, además de lavarse las manos para contrarrestar la contaminación.
FUENTE: Pediatrics,