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Los antibióticos químicos pierden eficacia cuando su consumo se torna indiscriminado, se usan por error o motivos equivocados; entonces, las bacterias se vuelven inmunes.
Incapacidad antibiótica de ciertas sustancias
La automedicación, la interrupción improcedente de los tratamientos y una prescripción de remedios químicos fuera de lugar, provocan que las bacterias sean resistentes y se reduzca la capacidad antibiótica de diversos medicamentos específicos.
Contra gérmenes: algunos alimentos, vegetales, suplementos
Según la medicina natural no siempre es necesario acudir a la industria farmacéutica para curar algunos trastornos causados por los gérmenes.
Solo hace falta tener en la casa algunos alimentos, vegetales o suplementos naturales porque ellos saben estimular las defensas orgánicas.
Infecciones, eliminación microorganismo, “cinco remedios”
La medicina natural palia infecciones y reivindica su validez al demostrar la facultad para inhibir el crecimiento de microorganismos y/o eliminarlos.
Esta antibioterapia se refiere a cinco remedios extraídos de la naturaleza.
Desinfectante tracto respiratorio, gripe, bronquitis, faringitis
Por ejemplo, un bote de encurtidos de cebolla roja, utilizado externamente, es un gran desinfectante que actúa contra infecciones del tracto respiratorio, gripe, bronquitis y faringitis, entre otras enfermedades que lesionan la respiración.
Equinácea
Es una planta rica en compuestos que aumenta las defensas naturales del cuerpo; es apropiada para detener un perjuicio leve o moderado de la salud.
· Estimulación de la sangre para destruir virus y bacterias
Su contenido en polisacáridos estimula la actividad de los macrófagos, que son las células de la sangre que ayudan a destruir las bacterias, los virus, otros invasores y restos metabólicos.
Asimismo, activa la generación del interferón: una proteína que salvaguarda a las células de los virus.
Heridas abiertas, expulsión de parásitos intestinales
Los especialistas en medicina natural coinciden a la hora de destacar las propiedades del ajo, lo consideran antimicrobiano, fungicida, expulsor de toxinas y antioxidante.
Es excelente para ubicarlo en la superficie de heridas abiertas: las desinfecta y, simultáneamente, quita la posibilidad de una infección.
Debido a que el ajo es un antihelmíntico, despide gusanos y parásitos intestinales, en especial las lombrices alojadas en los intestinos, giardia, tripanosoma, plasmodium y leishmania.
Artritis, asma, resfrío, cebolla
En párrafos precedentes se ha hablado de la cebolla y de sus beneficios para solucionar infecciones del tracto respiratorio.
Pero al tener vitamina C y quercetina, más isotiocianatos, la cebolla también es antiinflamatoria e inhibe las enzimas que ocasionan dolor e hinchazón por artritis; igualmente, es buena para el asma y las congestiones típicas de un resfrío.
Eficacia contra amplia gama de bacterias, virus y hongos
Por otra parte, el propóleo que fabrican las abejas con resina vegetal, reúne atributos antisépticos, antibacterianos, antiinflamatorios y anestésicos, y es propicia contra el éstaphylococcus aureusí, ejecutor de infecciones respiratorias.
Su composición de aceites y minerales lo hacen efectivo contra una amplia gama de bacterias, virus y hongos.
Tonificación de la circulación sanguínea, romero
El romero, denominado ginsengí ibérico, posee más de cuarenta sustancias antibacterianas y más de veinte antivirales, junto con vitaminas C y E, carotenos, hierro y ácido fólico.
Su aceite esencial, por vía tópica, tonifica la circulación y es antifúngico.
Instrucciones para máxima resolución favorable
Los antibióticos naturales (AN) alcanzan una máxima resolución favorable de todos los problemas de salud citados, si se utilizan en forma preventiva, de modo que rechacen patógenos indeseados, y tan pronto aparecen los primeros síntomas.
Una vez que se declara una infección, los elementos naturales recomponen el organismo.
Los AN ejercen su máximo poder cuando asoman los primeros síntomas de la infección y, usados de forma preventiva, colaboran con el cuerpo a fin de que rechace patógenos indeseados; se complementan en fases avanzadas de una enfermedad infecciosa.
Fuentes:Asociación de Profesionales de Terapias Naturales, presidente. Roberto San Antonio
www.cofenat.es