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Cuando se llega a los 40 años se experimenta un descenso de la capacidad de ser felices, responde a la denominada “crisis de la mediana edad”.
· Adolescencia y vejez
Sin embargo, la adolescencia y la vejez son épocas en que la gente reúne más facultades para sentirse satisfechos.
Estas conclusiones corresponden a un estudio reciente de la Universidad College de Londres, la que dio cuenta que durante la juventud los grados de felicidad son muy elevados y van decayendo sostenidamente hasta arribar a su punto más bajo a los 40 años.
Juventud y sentido felicidad
Pero tras el del periodo de los 40, el sentido de la felicidad mejora mientras se va envejeciendo.
El equipo investigador entrevistó a más de 500.000 individuos de más 70 países en desarrollo y en vías de desarrollo, los fue fueron analizados exhaustivamente.
· No influye estado civil, estudio, empleo ni ingresos
Mostró que la satisfacción en la vida no depende del sitio donde se haya nacido, ni del estado civil, el estudio, el empleo o los ingresos.
Se da un cambio cerebral, deterioro a partir de los 45 años
El lóbulo frontal del cerebro cambio significativamente en las primeras dos décadas de vida y va experimentando un decaimiento desde los 45 años en adelante.
Los lóbulos frontales maduran a mediados de los 20 años e inician luego un proceso de deterioro, es decir, en su desarrollo aumenta con lentitud alguna función que más tarde se pierde.
Los optimistas y felices viven más años; el papel del estrés
Los expertos en su informe recordaron que las personas son más felices y viven más; en tanto, los pesimistas mueren de modo prematuro “posiblemente” porque se estresan de continuo y en demasía.
No obstante, han fundamentado que el ámbito cerebral está preparado para restarle relevancia a datos no propicios o indeseables y a recibir buenas noticias.
Pero aquí entra en juego la depresión para inhabilitarlo en estos campos.
Las malas noticias
La investigación constata que las malas noticias lamentablemente “tienen éxito” y se incorporan en el cerebro cuando se atraviesa por un estado depresivo.
Descartarlas con tratamiento psicológico y/o médico, permite una visión prometedora del futuro, que aunque no sea necesariamente realista, consigue que el paciente logre un mejor ánimo para afrontar sus adversidades.
Capacidad de anular la ingerencia de noticias desagradables
Por último, el trabajo investigativo destacó que predomina una tendencia a anular la ingerencia de noticias desagradables en niños, adolescentes y ancianos más que en los adultos.