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En estado salvaje las bacterias forman unidades sociales y cooperativas que compiten contra otras poblaciones de bacterias.
Así lo confirmó un nuevo estudio publicado en la revista científica Science, que da a conocer que estos microorganismos dentro de su propia estructura funcionan de manera que benefician potencialmente al grupo de pertenencia, mientras se enfrentan a otros grupos para desfavorecerlos.
Nunca antes se habían detectado estas interacciones
Nunca antes fueron detectadas estas interacciones. Ahora se acaba de saber que las poblaciones de bacterias están organizadas con principios más unificadores de lo que se creía.
Esta afirmación y su consiguiente explicación fueron fundamentadas por uno de los autores de la investigación, Martín Poiz, experto del departamento de Ingeniería Civil y Medioambiental del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en EEUU).
Diversidad genética: solo algunas bacterias producen antibióticos
Se evaluaron las interacciones dentro y entre las poblaciones de bacterias oceánicas de la familia de las Vibrionaceae, que incluye las especies que provocan el cólera.
Al examinar su diversidad genética el equipo investigativo constató que sólo un puñado de cada estructura permite la generación de antibióticos, en tanto que una gran parte es resistente y a tal extremo que se opone a la constitución de medicamentos que contrarresten sus efectos.
Hasta ahora se mantuvo una creencia equivocada
La ciencia médica ha venido incurriendo en el error de creer que los antibióticos aportan resultados satisfactorios eliminando a un microorganismo (o un pariente del mismo), y que de tal modo se alcanza el máximo de los recursos beneficiosos.
Se ha mantenido la idea de que las poblaciones bacterianas tenían dinámicas egoístas y centradas únicamente en defender sus propios genes.
La convicción imperante hasta hoy es que las interacciones bacterianas parecían auxiliar a todo el grupo de bacterias y los antibióticos funcionaban como un bien público.
· Estructuras no abiertas a soluciones farmacológicas
Pero el nuevo estudio acaba de demostrar que los antibióticos no funcionan como lo esperado, al revelar la existencia de estructuras bacterianas diferentes y sumamente organizadas, unas contrarias a otras y no abiertas a soluciones farmacológicas uniformes.
Será una realidad crear nuevos antibióticos
La mayoría de los antibióticos comerciales han procedido de una sola familia de bacterias del suelo.
Pero la verificación de que las interacciones están presentes en otras familias, como lo es la que conforman las bacterias marinas, permitirá encontrar una gran diversidad de nuevos antibióticos contra infecciones que perjudican a los seres humanos.
Recursos antibióticos en la naturaleza
Este novedoso trabajo otorga una nueva dimensión a la acción de los antibióticos en poblaciones naturales, libres del uso antropogénico, subrayando la existencia en la naturaleza de una extensa lista potencial de recursos para su elaboración.