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El pie equinovaro, reconocido como retorcido, invertido e inclinado hacia abajo, es una anomalía de nacimiento, que a través del tratamiento con botas, conocido como método Ponseti, logra la solución de la problemática.
Las personas, sin tratamiento, caminan apoyadas en sus tobillos.
Sucede en cerca de 1 de cada 1000 nacimientos, prevaleciendo en los varones; y un 50% de los casos abarca a ambos pies. Suele haber una incidencia de dismelia aislada, es decir, resultan de un trastorno embrionario.
* Síndrome de Edward, un defecto genético con tres copias del cromosoma 18.
* Causas genéticas con una tasa de incidencia alta cuando diversos miembros de la familia padecen la condición.
* Influencias externas como compresión intrauterina por oligohidroamnios (falta de líquido amniótico) o por síndrome de banda amniótica ( pliegues de las membranas ovulares con liquido amniótico alterado).
* Se vincula con otros defectos de nacimiento tales como espina bífida quística.:un síntoma con quiste que protruye y se conforma por meninges –delimitación de espacios virtuales-, combinadas con tejido de la médula espinal, involucrándose con disfunción de la misma .
* Esta malformación congénita se relaciona con el uso de MDMA (éxtasis químico) durante el embarazo.
Se trata con manipulación de un cirujano ortopedista, pediatra o fisioterapeuta. Ya a partir de una o dos semanas de nacimiento, se usa la fijación para conseguir la postura correcta..
Los pies pueden diferir en su tamaño –uno más chico que otro-, ambos se distinguen de la talla normal.
La terapia estira múltiples veces los pies, utiliza una férula o yeso, que se cambian cada tanto con el fin de alcanzar un estiramiento paulatino de los tendones, usándose aún de noche hasta a edad de 4 años, para evitar una recidiva.
Un 80% de los niños necesitan una tendoctomía, que es una incisión microscópica en el tendón de Aquiles, a las 6 o 9 semana de su nacimiento; el 25% requiere una cirugía en el tendón para corregir la ausencia de balance muscular y alterar la tendencia a las uniones de los pies.
Debido a su economía y simplicidad, el método Ponseti se está ubicando a la cabeza de los mejores tratamientos. La corrección implica un entablillado o enyesado muy ligero, aplicado de 23 o 24 horas al día y con renovación regular; luego, finaliza con yesos o férulas únicamente en la noche hasta los 4 y 7 años de edad.
No hace falta cirugía en alrededor del 99% de los casos, o sólo una mínima, en tanto el método dura doce semanas.
A largo plazo, el aspecto físico de un niño que ha sido sometido a dicho tratamiento es comparable al de uno que no ha sido afectado por este padecimiento. Los niños caminan y hacen deporte como otros de la misma edad.
Hiram Kite, Hospital Scottish Rite de Georgia,
Nicki Laungani, España