informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El estímulo en etapas tempranas de neuronas con el suministro de medicamentos específicos atrasaría o detendría el Parkinson, de acuerdo a una nueva investigación.
Las células cerebrales en pacientes con la enfermedad no hacen uso de la maquinaria que produce la energía, generada por el principal impulso de la misma: la mitocondria (orgánulos celulares encargados de brindar la mayor parte de la energía necesaria para la actividad celular).
Propulsar la mitocondria con fármacos en forma temprana prevendría o postergaría el Parkinson.
El cerebro usa enormes cantidades de energía, consume el 20% del combustible corporal, aún cuando representa solamente el 2% del peso total.
Los especialistas analizaron la “sustancia negra” (posee dopamina, una hormona que actúa como neurotransmisora en el sistema nervioso central).
Para ello, utilizaron 185 muestras de tejido de pacientes con Parkinson fallecidos.
Rigidez, temblores musculares y movimientos lentos.
Se aplicó un rayo láser, el que cortó con precisión las neuronas y sopesó su ejercicio con 10 series de genes que llegan a quitar función a las mitocondrias.
Esta falla surge probablemente en los periodos iniciales del Parkinson, “mucho antes del comienzo de la enfermedad.” Así lo publico la revista internacional Science Translational Medicine.
Los perjuicios neuronales ocurren más de cinco años antes de las discapacidades motoras del Parkinson, explicó uno de los conductores del trabajo, Clemens Scherzer, profesor de Neurología de la Harvard Medical School.
“Entre el 5 y el 10 por ciento de las muestras corresponden a pacientes sin problemas motores, aunque sus cerebros tenían falla energética en sus neuronas”, destacó Scherzer.
El estimulo de mitocondrias “encendieron” la producción de energía a la vez que protegieron células cerebrales.
Los expertos sostuvieron que no todos los pacientes progresivos viven hasta el límite entre la fases subclínica y sintomática, dependiendo de la predisposición genética, químicos medioambientales y edad.