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Cuanto más obesa es una mujer al quedar embarazada, más probabilidades existen de que el bebé nazca con un defecto cardíaco.
Con datos de los nacimientos en el estado de Nueva York durante una década, los científicos hallaron que las mujeres obesas eran un 11 por ciento más propensas que aquellas con peso normal a tener un bebé con una cardiopatía congénita.
Ese riesgo entre las mujeres obesas mórbidas, es decir, las que pesan 45 kilos más que su peso normal, fue del 33 por ciento.
Los defectos cardíacos congénitos son anormalidades leves a fatales en la estructura del corazón. Afectan a ocho de cada 1.000 recién nacidos, de modo que, a pesar del peligro relativamente alto asociado con la obesidad materna, la mayoría de los bebés de esas mujeres no los padecerían.
Aun así, el equipo opinó que los resultados deberían incentivar a las mujeres obesas a adelgazar antes de un embarazo.
"Si una mujer es obesa, debería bajar de peso antes de quedar embarazada", declaró a través de un comunicado el doctor James L. Mills, del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD).
"Eso no sólo mejorará su salud y la del bebé, sino también reducirá el riesgo de que el bebé desarrolle afecciones cardíacas", apuntó.
El estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, usó datos de un registro de defectos congénitos del estado de Nueva York. El equipo de Mills identificó a 7.392 bebés nacidos con un defecto cardíaco entre 1993 y 2003, y los comparó con 56.300 bebés sanos.
El 15 por ciento de las madres de los bebés afectados era obesa antes del embarazo y el 3 por ciento obesa mórbida. En el grupo de control, esas cifras fueron del 13 y del 2 por ciento.
Al considerar otros factores, como la edad, la etnia, la educación y el tabaquismo de la madre, la obesidad se mantuvo asociada con el riesgo de que el bebé presente defectos cardíacos.
Las mujeres con sobrepeso, en cambio, no sufrieron ese aumento del peligro.
Se desconoce por qué la obesidad materna está vinculada con las malformaciones cardíacas congénitas en los bebés. La diabetes, que está muy relacionada con la obesidad, incrementa el riesgo de defectos congénitos en los fetos.
De todos modos, el equipo analizó a mujeres con y sin diabetes por separado y juntas, y el exceso de riesgo que provoca la obesidad se mantuvo estable.
El equipo consideró que "la amplia variedad de problemas" que produce la obesidad, desde alteraciones en el azúcar y el metabolismo de la grasa hasta cambios en la actividad hormonal, podría estar interviniendo en la relación estudiada.
"Los resultados sugieren que si las mujeres obesas adelgazan antes de quedar embarazadas, reducirían las probabilidades de que sus bebés nazcan con lesiones cardíacas", declaró el doctor Alan E. Guttmacher, director de NICHD.
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition,