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Se ha generado un nuevo sistema de radioterapia mucho menos tóxico del que se usa en la actualidad. Permite que la radiación se dirija exclusivamente a células afectadas por cáncer y se mantengan protegidas las zonas sanas.
Cáncer epidermoide de cavidad oral y faringe
La innovación fue probada con éxito en pacientes con cáncer epidermoide de cavidad oral y faringe, quienes no vieron disminuida la efectividad del tratamiento radial, aunque obtuvieron la ventaja de que se presentara una ostensible disminución de la toxicidad en las áreas saludables su cuerpo.
Baja significativa de toxicidad
Se desarrolló un protocolo de tratamiento que demostró la baja significativa de influencia perjudicial donde no se había trasladado este tipo de cáncer, sin ningún peligro, mientras que las células lesionadas lograron la atención intensa y favorable con el suministro de radioterapia y quimioterapia.
La creación del sistema estuvo a cargo de investigadores de la Universidad de Granada (UGR), en colaboración con los Servicios de Oncología Radioterápica, Física Médica, Cirugía Maxilofacial y Anatomía Patológica del Hospital Virgen de las Nieves y el Departamento de Radiología y Medicina Física de la UGR, con la conducción del oncólogo Miguel Martínez Carrillo.
Seguimiento de pacientes durante tres años
El proyecto implicó el seguimiento de 80 individuos diagnosticados de cáncer epidermoiode de cavidad oral y faringe durante tres años (2005 a 2008). A todos ellos se les habían extirpado el tumor y los ganglios sobre los cuales la enfermedad se había expandido a través del cuello.
Clasificación de ganglios para adaptar radioterapia
Los ganglios perturbados se confinaron exactamente en el momento de la intervención quirúrgica, clasificándose en diferentes niveles.
Con este procedimiento, el paso siguiente fue la adaptación de la radioterapia con precisión únicamente en las células que corrían más riesgo de recidivar, a la vez que se evitó la radiación en las partes del cuello que reunían escasas o nulas posibilidades de poseer células tumorales residuales.
Úlcera e impedimentos para alimentarse
Los expertos consiguieron que la alta toxicidad no se tradujera en úlcera, y que decrecieran el dolor y los impedimentos para alimentarse.
Por otro lado, no evadieron que prosiguieran los tratamientos y, por lo tanto, ellos no perdieron su garantía de seguridad.
· Ulceración de mucosas que recubren boca y faringe
Más del 70 por ciento de los cánceres orales y de faringe que son operados, necesitan radioterapia asociada en ciertas oportunidades con quimioterapia, por el alto compromiso de recidivar y propagarse por medio de los ganglios del cuello.
Abandono de tratamientos
Al ser terapias “tremendas”, en especial por suscitar la ulceración de las mucosas que recubren la boca y la faringe, muchos pacientes interrumpen o no finalizan la radioterapia prevista, lo que en consecuencia apareja mayor sufrimiento y pocas ocasiones de curación.
Tratamiento personalizado
Con la participación de cirujanos y patólogos, se trazó un mapa de asistencia personalizada y ajustada a cada riesgo determinado según las características de la zona de cuello operada.
Así, se redujo el volumen de tejido a irradiar, mucho menor que el que se usa comúnmente hasta la fecha.
Resultados positivos: tejido no irradiado
El 44 por ciento de los pacientes tratados experimentó un menor volumen irradiado, en comparación con el que se hubiera abarcado antes de esta investigación.
El volumen promedio por sujeto fue de 118 centímetros cúbicos de tejido no irradiado.
95% de enfermos beneficiados y sin recidivas
En razón de ello, más del 95% de los enfermos concluyeron la radioterapia sin interrupciones, y con una toxicidad muchísimo más baja que la esperada, si no se hubiese utilizado la técnica de radioterapia postoperatoria ganglionar.
Además, no se verificó más cantidad de recidivas.
Este trabajo fue supervisado por los profesores de la Universidad de Granada Rosario del Moral Ávila y José Mariano Ruiz de Almodóvar Rivera. Las conclusiones se publicarán en a revista Radiation Oncology.
Cáncer bucal
La más grande concentración de productos químicos se encuentra en la boca y ataca las mucosas .El cáncer en la cavidad bucal nace generalmente en las células planas que tapizan el interior de la boca.
Las agresiones repetidas por cigarrillos, pipa y tabaco de mascar (sobre todo estos dos últimos) provocan úlceras ó placas dolorosas (lesiones precancerosas).
El cáncer aparece en los labios, en el interior de los labios y los cachetes (mucosa bucal), las encías, la lengua, y los tejidos bajo la lengua y de detrás de los dientes.
Cáncer de faringe
Tanto el cáncer de laringe como el de faringe, órganos situados en la garganta y que comunican la boca con el esófago y la tráquea, están vinculados en primer lugar al consumo excesivo de tabaco y alcohol.
La faringe forma parte de las vías respiratorias y en su porción inferior marca el comienzo de las vías digestivas.
Los tumores faríngeos son en algunas circunstancias benignos (pólipo, angioma, fibroma) pero con asiduidad son malignos.
En la porción superior de la faringe, los tumores cancerosos responden a la infección por el virus de Epstein- Barr (virus común del herpes).
Los de la porción media e inferior se relacionan con el tabaquismo e ingesta desmedida de alcohol.
Otras fuentes consultadas
Le code européen contre le cancer : http://telescan.nki.nl/code/fr_code.html
· Ligue suisse contre le cancer http://www.swisscancer.ch/fr/content/rot/portal.php
· Ligue nationale contre le cancer (France): http://www.ligue-cancer.asso.fr/
Fédération belge contre le cancer: http://www.cancer.be