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Un informe cubano da cuenta de que son significativos los requerimientos de intervenciones quirúrgicas para alargar el pene. Los sexólogos de ese país desestiman la práctica, mientras consideran que los hombres y mujeres deben aprender a usar mejor el miembro en el acto sexual.
La mayoría de quienes pretenden su extensión son jóvenes y esta situación obedece a una "inadecuada educación sexual en ambos sexos", argumentó el jefe del Grupo Nacional de Sexología, Ramiro Fragas.
Cuando los pacientes son asesorados sobre los inconvenientes de la cirugía y, a la vez, reciben amplia información respecto a la posibilidad cierta de que una utilización apropiada del pene y del resto de cuerpo perfeccionan el desempeño sexual, “por fortuna” se convencen y descartan la operación, alegó el especialista.
La cirugía consigue solamente una prolongación de uno a dos centímetros y pueden quedar secuelas que afecten el funcionamiento y/o la estética del pene.
Se recomienda únicamente por la presencia de malformaciones.
El hombre no debe acomplejarse por el tamaño del pene. Tiene que conocer las diferentes zonas eróticas de su pareja y estimularlas lo suficiente para la satisfacción de ambos en el transcurso de la penetración sexual.
Conforme la información suministrada por el experto, en Cuba el promedio de largo de un pene en erección se halla entre los once y quince centímetros.
La demanda de operación generalmente responde al temor de los varones de “perder su relación” y la formulan pese a que sus penes están dentro o por encima de la media: más de cuatro y hasta superior a alrededor de los 11 centímetros.
Confirmó Fraga que en los últimos años solo se sometieron a cirugía dos jóvenes en Cuba por sugerencia de un equipo multidisciplinario integrado por profesionales de salud mental, quienes habían agotado todos los recursos para disuadirlos de que un pene pequeño no es un obstáculo para el goce.
La ciencia considera que un “micropene” mide menos de cuatro centímetros en flacidez y no más de 7,5 en estado de erección, pero aún así son numerosas las investigaciones que han constatado que el miembro en estas condiciones “es funcional”, explicó Fraga al diario oficial Juventud Rebelde.