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Los noctámbulos fumadores reúnen las características de una personalidad mucho más adicta a la nicotina, y con mayores dificultades para cortar con ella, que la gente madrugadora.
La revista Adicction publica un artículo que expresa: “no necesariamente la tendencia a mantenerse despierto en la noche aumenta el riesgo de empezar a fumar, aunque existe una mayor propensión”.
Al editar una investigación basada en 30 años de seguimiento sobre 23.000 pares de gemelos y destacar los conceptos de la principal autora Ulla Broms de la University of Helsinki, Finlandia, reconoce que “la nicotina es un estimulante que contribuye para que los fumadores no duerman durante toda la noche”.
“Los adictos al tabaco presentan más inconvenientes para dejar el cigarrillo si son noctámbulos –agregó la experta- y una posible explicación es su hábito de concurrencia a bares y restaurantes y su alternancia con otros noctámbulos, debilitándose todo esfuerzo por abandonar la nicotina.”
El equipo de Broms también se refirió al placer y, en esta área, dio cuenta que las personas que suelen estar despiertas toda la noche son más propensas a la búsqueda de placer que las que madrugan.
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La dopamina y los sistemas opiáceos cerebrales, que participan en la persecución de la recompensa y la adicción, estarían relacionados con los hábitos de la nocturnidad y el tabaquismo.
El estudio finlandés evaluó a gemelos nacidos antes de 1958. En los años 1975, 1981 y 1990, debieron responder si fumaban; en 1981, se les preguntó si eran noctámbulos o iniciaban sus jornadas temprano.
El 30 por ciento reconoció "claramente" su condición de madrugador, mientras que el 10 por ciento señaló que prefería estar despierto toda la noche. El resto afirmó que era "algo" madrugador o noctámbulo.
Los investigadores hallaron que los noctámbulos reunieron las tasas más altas de tabaquismo en los tres años en que fueron relevados. En 1975, el 43 por ciento de los noctámbulos fumaba, comparado con el 27 por ciento de los madrugadores. En 1991, esas cifras fueron del 35 y el 21 por ciento, respectivamente.
El tabaquismo en los participantes "algo" madrugadores fue levemente más alto que en los que se definieron sin dudas como tales, pero resultó más bajo que en el grupo de "algo" noctámbulos.
Cuando se consideraron otros factores: edad, ingesta de alcohol y síntomas depresivos, se encontró que los noctámbulos fueron tres veces más proclives a fumar que los madrugadores, influenciados por un crecimiento cronológico, abuso de bebidas alcohólicas y depresión.
FUENTE: Addiction,