informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Recomiendan que las ciclistas cumplan prácticas seguras para reducir la presión y la pérdida de sensibilidad en el suelo pélvico.
Altura de silla y manillar
Es preciso que la silla esté más alta que el manillar. De lo contrario, de acuerdo a una reciente investigación, andar en bicicleta sin estos recaudos disminuye la sensibilidad genital y las mujeres se exponen a experimentar problemas en su salud sexual.
Hombres: peligro de disfunción eréctil
Este riesgo ya fue comprobado oportunamente en el sexo masculino con trastornos de disfunción eréctil por compresión del área del perineo, lo cual afecta arterias y nervios esenciales para el desempeño sexual satisfactorio.
Cómo colocar el manillar: siempre el sillín más alto
De acuerdo a resultados del nuevo estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, publicados en la revista'Journal of Sexual Medicine', los inconvenientes siempre se acrecientan cuando el manillar se ubica más abajo que la silla.
· Varones: menos espermatozoides y posibilidad de concebir
Algunas evaluaciones verificaron que los hombres que montan en bicicleta al menos 5 horas a la semana pueden contar con menor cantidad de espermatozoides y, en consecuencia, menos probabilidad de concebir.
Qué pasa exactamente en las mujeres
En muchas mujeres que acostumbran a movilizarse en bicicleta o dan clases de 'spinning' ya se venía detectando el adormecimiento y pérdida de sensibilidad en sitio de sus genitales, pero no se había analizado el origen.
Ahora, la doctora Marsha Guess, autora del trabajo investigativo, afirmó que el factor de mayor impacto reside en la posición equivocada del manillar que ejerce una sobrecarga contraproducente en el perineo.
Examen en laboratorio
En un grupo de mujeres se examinó la posición del manubrio; se les efectuó un seguimiento en trayectos de por lo menos 16 kilómetros a la semana en el transcurso de un mes..
Ellas llevaron sus propias bicicletas al laboratorio para ver cuáles eran sus posturas diarias, aplicándoseles cambios en asientos y manillares para calcular la influencia en el piso pélvico.
Asimismo, fue medida su sensación genital en micrómetros (una milésima de milímetros) mediante un estesiómetro para definir la sensibilidad táctil.
Se compararon las mediciones con mapas computacionales de la presión que ejercía el sillín.
Perineo y menor sensación entre el ano y la vagina
Se demostró que el uso de las bicicletas con manubrios colocados a nivel más bajo que el asiento presionan el perineo, crean una sensación menor en la pelvis, entre el ano y la vagina.
Más peso corporal sobre el perineo
Guess declaró que cuanto más bajos estén los manillares en relación con los asientos, el sexo femenino se ve obligado a inclinarse hacia delante, lo que genera el depósito de un mayor peso corporal sobre el perineo.
Inclinación desventajosa del cuerpo por manubrio caído
La contrariedad se vio más vio agravada en quienes tenían bicicletas con el manillar caído, dado que debían colocar las manos más abajo con una mayor inclinación desventajosa de su cuerpo.
Estos conflictos son factibles de modificación, aseveró la especialista si se imparte una educación al respecto.