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"Creo que el temor al dentista es una realidad. No obstante, lo positivo es que ha comenzado a mermar en los últimos años como consecuencia de dos cambios fundamentales", comentó el doctor José Heriberto Rodríguez, odontólogo, especialista en Cirugía y Traumatología Bucomaxilofacial e Implantología Dentaria y docente autorizado de la facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina.
"El primero de esos cambios tiene que ver con la evolución de la relación médico paciente. Afortunadamente se abre la puerta para el desarrollo de charlas, intercambio de información y en algunos casos amistades. Es esa 'nivelación' respecto a la situación del paciente (cualquiera sea ésta), lo que le permite al odontólogo llegar a él, algo que es importantísimo para el éxito de un tratamiento terapéutico", agregó el especialista, posgraduado en Implantología y Rehabilitación Oral en la Universidad de Nueva York.
Respecto a la segunda cuestión, Alfredo Bruno, miembro del Círculo Argentino de Odontología (CAO), destacó "el temor existe todavía aunque las transformaciones tecnológicas han contribuido a modificar la situación".
"Este es otro de los temas esenciales: el hecho de que hayan dejado de utilizarse, por ejemplo, las grandes y temibles agujas para anestesia, reemplazándolas por otras más nuevas simples y finitas como cabellos, ha bajado un poco el nivel de ansiedad al entrar en un consultorio odontológico", señaló Rodríguez.
Ambos expertos coincidieron en sus fundamentos sobre los beneficios de las cirugías laparoscópicas, que significan una experiencia mucho menos traumática. Son mínimamente invasivas, poco dolorosas y con un mejor postoperatorio.
"Personalmente entiendo que para que un tratamiento sea eficaz debe estar compuesto en un 50% por una buena relación médico-paciente, y en otro 50% por una adecuada capacitación técnica", afirmó Heriberto Rodríguez, quien referencia a un tercer aspecto: los fines estéticos en la odontología.
“Los implantes mejoran las funciones masticatoria y estética. En ese contexto, son una posibilidad para sentirse mejor, aumentar la autoestima y la confianza”, añadió Rodríguez.
Ambos especialistas concordaron, igualmente, en la necesidad de contener al paciente mediante el diálogo, explicarle su situación y todo lo que sea necesario sobre el tratamiento.
Fuente: ProSalud News.