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Los adultos jóvenes que duermen muy poco, o demasiado, sufrirían un aumento considerable del tamaño de la cintura con el tiempo, sugirió un nuevo estudio.
Los autores hallaron que las personas menores de 40 años -que siempre dormían cinco horas o menos por noche- alcanzaron una mayor acumulación de grasa abdominal en cinco años, a diferencia de los que dormían seis o siete horas.
Lo mismo ocurrió en los que dormían ocho horas o más por noche, aunque el incremento no fue tan significativo.
El estudio, publicado en Sleep, vincula los resultados, con otras investigaciones que asociaron la acumulación de grasa con el sueño insuficiente y el padecimiento de diabetes y cardiopatías, precisó la doctora Kristen G. Hairston, de la Escuela de Medicina de la Wake Forest University, en Winston-Salem, Carolina del Norte.
Se evaluaron tanto las capas de grasa superficial como la grasa "visceral" alrededor de los órganos abdominales.
El aumento de grasa eleva el riesgo de sufrir enfermedades como la diabetes, la hipertensión y las cardiopatías.
La investigación incluyó a más de 1.100 personas, a quienes se les requirió información sobre los hábitos de sueño, la alimentación, el ejercicio y otros elementos del estilo de vida.
El equipo usó tomografía computada para medir la grasa abdominal al inicio del estudio y lo hizo nuevamente a los 5 años.
Los menores de 40 años, que dormían cinco horas o menos por noche, acumularon más grasa abdominal que los que dormían seis o siete horas.
En promedio, los que menos dormían sufrieron un aumento de la grasa visceral del 32 por ciento, a diferencia de los que dormían seis o siete horas, con un incremento del 13 por ciento, y los que dormían ocho o más, con uno del 22 por ciento.
Ese patrón se repitió con la grasa superficial. Aún tras considerar factores como la cantidad de calorías consumidas, el ejercicio, la educación y el tabaquismo, la duración del sueño se mantuvo asociada con la acumulación de la grasa abdominal.
Las conclusiones, según Hairston, confirman la idea de que los hábitos de sueño afectan el peso y la salud en general. "Dormir es una parte importante de la salud y no sólo del cansancio diurno", aseveró.
Es probable que haya efectos indirectos, dado que las personas que duermen muy poco estarían demasiado cansadas durante el día como para hacer ejercicio, mientras que los que duermen mucho pasarían poco tiempo haciendo actividades.
Por otro lado, los expertos manifestaron que la pérdida de sueño alteraría los niveles de las hormonas reguladoras del apetito, lo que, en teoría, los haría comer de más.
FUENTE: Sleep,