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MEDITACION PARA BAJAR DE PESO; ENGORDAR
TAMBIÉN TIENE UNA RAIZ EMOCIONAL
Muchos casos de sobrepeso tienen una raíz emocional. La meditación ayuda a desarticular los malos hábitos alimentarios.
Por otra parte, el estrés se opone al funcionamiento adecuado del proceso metabólico.
Mala digestión y fermentación de la comida
Hallarse tenso o muy nervioso no favorece el desempeño de los jugos gástricos ni de la bilis; entonces, la comida pasa del intestino delgado al grueso sin mezclarse con ellos, dando lugar a una mala ingestión y a la fermentación.
Armonía de mente, cuerpo y espíritu
La saciedad se consigue sin esfuerzo cuando la mente, el cuerpo y el espíritu se mantienen en armonía y equilibrio, lo cual permite una buena oxigenación en el organismo.
Meditación y temperamento tranquilo, higienista, descontamina la mente
La meditación contribuye a que impere un temperamento tranquilo, a una mayor estabilidad emocional y a una mente que –al afincarse en la firmeza- no se exalte ni deprima fácilmente.
Con esta técnica, el individuo logra vivir en un estado contrario a la perturbación y el estrés, profundiza su autocontrol y la capacidad de afrontar altibajos.
Es higienista y descontamina la mente, erradica las impurezas.
Sobrepeso y ansiedad
Esta práctica consiente que las personas vean las situaciones tal cual son y no como parecen ser, que alcancen una comprensión más clara de cuanto sucede en sus pensamientos y en su cuerpo.
Así, es posible aceptar las circunstancias como se presentan en su real dimensión, y lo que es mejor aún: sin agitación y con la factibilidad de vincularse con ellas de un modo más positivo.
Aquí entra en juego el dominio de los estados de ansiedad permanentes que conducen al sobrepeso.
Cómo acciona la meditación
Meditar en la vida cotidiana: cuando se camina
Con un aprendizaje previo de “la quietud”, hay procedimientos prácticos para aplicar en cualquier momento de la vida cotidiana y ante diferentes problemas.
Se puede meditar mientras se camina, con un desplazamiento con mucha atención puesta en él y registrando cada sensación.
Ubicar derechas la columna vertebral y la cabeza, llevar los brazos bien relajados, sueltos a los lados del cuerpo y moverlos naturalmente.
Antes de iniciar una caminata, hay que tomar conciencia del cuerpo al estar detenido y de cómo respira.
A continuación, ser conciente solo de la voluntad de empezar a caminar.
Cuando ya se está caminando, poner la atención en cada uno de los movimientos de los pies: al levantarlos, avanzar y en su contacto con el suelo.
Seguir cada paso concentrado en cada tramo del camino.
Al llegar al final del recorrido, asumir la conciencia de detenerse para después girar y regresar al punto de partida, siempre teniendo en cuenta los consejos indicados precedentemente.
Otros requisitos
Es precisa la paciencia y la perseverancia.
No desalentarse si al principio no es factible una buena concentración, todas las personas pasan por esta experiencia.
Es importante que al meditar se piense únicamente en el momento actual y dejar de lado las expectativas, ya que es la manera de manejarse con efectividad.
Se recomienda tanto meditar solo como acompañado por otra gente; lo fundamental es perseverar y hacerlo diariamente, alrededor de una hora y si es posible extender el tiempo.
La meditación requiere de un sitio tranquilo, silencioso, con buena iluminación, donde se sepa que no habrá interrupciones por parte de otra persona, llamados telefónicos, toques de timbre de la puerta, o todo sonido que perjudique la concentración.
Fuentes:
revista Coaching