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Se transmite por la picadura del flebótomo, o mosquito hembra denominado simúlido, que provoca el desarrollo de parásitos en el ser humano.
· Formas de la enfermedad: cutánea y visceral
La leishmaniasis cutánea lesiona la piel con llagas que aparecen primero en el lugar de picadura del mosquito.
En pocos individuos las llagas se extienden a las membranas mucosas.
La leishmaniasis sistémica o visceral atenta contra el cuerpo entero y surge luego de pasados de dos a ocho meses de la picadura.
Trae complicaciones mortales; los parásitos perjudican el sistema inmunitario y baja el número de células capaces de combatir esta situación.
Todos los continentes se hallan expuestos a esta enfermedad a excepción de Australia y la Antártida.
En la piel, los síntomas son:
En los niños esta infección aparece de manera repentina y presenta:
Los adultos en general padecen una fiebre que se prolonga desde dos semanas a dos meses, acompañada de fatiga, debilidad e inapetencia.
La debilidad adquiere una mayor proporción cuando la enfermedad va empeorando.
Síntomas de la leishmaniasis visceral
La medicación más utilizada se compone de compuestos con antinomio:
Asimismo, se usan:
Cirugía plástica o extirpación del bazo
Ante desfiguraciones en el rostro por las llagas se recurre a una reparación con cirugía plástica.
Cuando los enfermos no obtienen beneficios con los fármacos , a veces se necesita la extirpación del bazo.
La posibilidad de curación es alta con el suministro de medicación adecuada y antes de que se dañe el sistema inmunitario.
La leishmaniasis cutánea es factible que produzca desfiguraciones.
Complicaciones
La muerte se suscita por otras infecciones en un periodo de dos años y más que por la enfermedad en sí.
Evitar las picaduras de los mosquitos simúlidos o flebótomos es la forma más rápida para protegerse.
Otros modos de prevención abarcan:
· Vestirse con ropa de manga larga y con pantalones largos.
· Reducir los estanques de agua
No se dispone de vacunas ni de medicamentos que prevengan la leishmaniasis.
David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine.