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La arteritis temporal, craneal o de células grandes es una inflamación y daño a los vasos sanguíneos que irrigan el área de la cabeza, en particular las arterias grandes y medianas que se ramifican desde el cuello.
Se suscita cuando hay inflamación y muerte de una o más arterias.
Suele mostrarse en la cabeza, en especial en las arterias temporales que se ramifican desde un vaso sanguíneo en el cuello llamado arteria carótida. Sin embargo, esta enfermedad puede ser un trastorno generalizado (sistémico) que perjudique a muchas arterias grandes y medianas en cualquier parte del cuerpo.
La causa se desconoce, pero se cree que se debe en parte a una respuesta inmunitaria defectuosa. Se ha asociado con infecciones severas y dosis altas de antibióticos.
Es factible que se desarrolle junto con o después de una polimialgia reumática
( trastorno inflamatorio que involucra dolor y rigidez en el área de la cadera o del hombro)
La arteritis de células gigantes se observa casi exclusivamente en personas de más de 50 años, aunque puede surgir ocasionalmente en personas más jóvenes. Hay alguna evidencia de que es hereditaria.
* Sudoración excesiva
* Fiebre
* Sensación de malestar general
* Dolor en la mandíbula, intermitente o al masticar
* Pérdida del apetito
* Dolores musculares
* Dolor de cabeza pulsátil en un lado o en la parte posterior de la cabeza
* Sensibilidad del cuero cabelludo, sensibilidad al tocarlo
* Dificultades en la visión: borrosa, doble, reducida (ceguera en uno o ambos ojos)
* Debilidad, cansancio excesivo
* Pérdida de peso (más del 5% del peso corporal total)
Los síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta afección son:
* Encías sangrantes
* Dolor facial
* Pérdida de la audición
* Rigidez articular
* Dolor articular
* Úlceras bucales
Alrededor del 40% de las personas reúnen otros síntomas inespecíficos tales como molestias respiratorias (más frecuentemente tos seca), o debilidad o dolor a lo largo de muchas áreas de nervios. Rara vez, ocurre parálisis de los músculos del ojo y es posible que el único síntoma sea una fiebre persistente.
El objetivo del tratamiento es reducir el daño al tejido por la falta de flujo sanguíneo.
El médico prescribe corticosteroides para reducir la inflamación. El ácido acetilsalicílico (aspirin ) también se recomienda.
En algunas circunstancias, se recetan medicamentos para inhibir el sistema inmunitario.
La mayoría de las personas se recupera por completo, pero a veces se requiere un tratamiento prolongado durante uno a dos años o más. La afección puede reaparecer posteriormente.
Las posibles complicaciones, en especial si no se trata de manera apropiada u oportuna, pueden ser:
* pérdida súbita de la visión o debilidad de los músculos de los ojos;
* perjuicio a otros vasos sanguíneos en el cuerpo;
* accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio.
Asimismo, es posible que sucedan efectos secundarios de los esteroides o de los medicamentos inmunodepresores.
Hay que consultar al médico si se padece dolor de cabeza pulsátil persistente y otros síntomas de arteritis temporal.
No existe una forma de prevención conocida.
Fuente:Paget SA, Spiera RF. Polymyalgia Rheumatica and Temporal Arteritis. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 292.