informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El 82 por ciento de los bebés prematuros son hospitalizados por bronquiolitis.
Las infecciones respiratorias son la primera causa de enfermedad y fallecimiento de lactantes y en un 33% son provocadas por el virus sincicial (VSR).
Cómo actúa el virus
Atenta especialmente contra el sistema respiratorio de menores de dos años de vida, los síntomas más graves se observan en bebés prematuros, aunque también infecta a adultos mayores provocándoles la neumonía intersticial.
No hay vacuna que lo prevenga.
Más mortalidad
La mortalidad por el virus se acrecienta en prematuros con displasia broncopulmonar (trastorno crónico en quienes fueron asistidos con un respirador al nacer), cardiopatías congénitas, enfermedad neuromuscular o déficit inmunológico (trasplantados o con sida).
Obstrucción de los bronquiolos
La bronquiolitis es la inflamación de las vías aéreas respiratorias.
Después de un catarro acompañado de fiebre, se inflaman los bronquios, fundamentalmente en lactantes, dado que el tamaño terminal de los bronquios es de un diámetro muy pequeño, y al inflamarse obstruye el paso adecuado de aire a los bronquiolos y alvéolos pulmonares (parte distal del sistema respiratorio).
La característica específica de la bronquiolitis es la generación de silbidos por el paso del aire.
Los bronquiolos son más finos, con menor diámetro, y la inflamación y engrosamiento de la mucosa suscita una mayor obstrucción respiratoria.
A veces el aire no se introduce en los alvéolos o queda atrapado sin salir (hiperinsuflación de aire).
Empieza con catarro, tos, moco y fiebre. Una dificultad para respirar se da entre las 24 y 48 horas de aparición del cuadro, alterándose la voluntad de alimentarse y el carácter.
La internación se requiere al pronunciarse los siguientes signos:
• Tos excesiva
• Dificultad para comer y dormir
• Ruidos respiratorios semejantes a silbidos (sibilancias)
• Depresión en las costillas por el esfuerzo respiratorio (tiraje)
• Aleteo en la nariz por el esfuerzo que el paciente hace para respirar
• Pausas respiratorias prolongadas (apneas)
• Coloración azulada por falta de oxigenación, especialmente en labios y uñas
Se contagia de persona a persona por las secreciones respiratorias eliminadas por la tos. La puerta de entrada puede ser la nariz, la boca o los ojos.
El virus se mantiene en manos y objetos tocados por el infectado por cerca de 6 horas.
Cuando el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) se introduce en el cuerpo por vía respiratoria u ocular, se disemina sobre todo por el aparato respiratorio, llegando a manifestarse con síntomas respiratorios altos (rinitis -inflamación del revestimiento mucoso de la nariz- o faringitis), otitis media, sinusitis, bronquiolitis y neumonía.
Aunque el bebé desarrolle anticuerpos específicos, la inmunidad contra este virus no es completa y pueden ocurrir nuevas infecciones y en forma reiterada.
Medicamento inyectable, alternativa preventiva
Para prevenir el virus se dispone de una inyección intramuscular constituida por anticuerpos monoclonales, destinada a pacientes con elevada exposición al contagio.
La lactancia materna reduce la gravedad de la infección. La higiene también es una de las mejores formas de prevención.
Alerta
Un estudio denominado 'Calidad de vida en lactantes nacidos prematuros según ingresos por infección respiratoria' efectuado por el investigador del Grupo TAISS, el doctor José Ignacio Méndez Rubio, en colaboración con la Sociedad Española de Neonatología (SEN), alerta que la bronquiolitis es el primer motivo de muerte por el citado virus en chicos menores y sobre todo prematuros.
Prematuros entre 33 y 35 semanas
Indica, a modo de ejemplo, que el 20% de prematuros españoles de entre 33 y 35 semanas de edad gestacional ingresa a Cuidados Intensivos y Urgencias por las varias infecciones producidas por el citado virus.
Otras fuentes consultadas: Respiratory Syncytial Virus. In: Mandell GL, Bennett JE, Dolin R, eds. Principles and Practice of Infectious Diseases. 7th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2009:chap158.
Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Assistant Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine