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Una revisión de 16 estudios confirma que fumar es un factor de riesgo de la artritis reumatoidea (AR).
El efecto es especialmente fuerte en los hombres y los grandes fumadores. Los varones con resultados positivos para el factor reumático, que es un anticuerpo que ataca al organismo en el 80 por ciento de las personas con AR, tenían aún más riesgo si fumaban.
La artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria, crónica y progresiva que afecta a casi el 1% de la población mundial, de la cual tres cuartos son mujeres.
Este trastorno que tiene un efecto destructivo sobre las articulaciones afectadas, es discapacitante y se caracteriza por la inflamación del tejido sinovial, que debiera actuar como lubricante.
Los estudios en las últimas dos décadas asociaron el tabaquismo con la AR, en especial en los hombres, escribió el equipo de S. Kumagai, de la Escuela de Medicina de la Univerdad de Kobe, en Japón. En tanto, los hallazgos en mujeres fueron "inconsistentes".
Los autores hicieron el primer análisis sistemático de estudios sobre el riesgo de AR y tabaquismo; para eso, revisaron 16 investigaciones.
Los hombres fumadores reunían casi el doble de riesgo de desarrollar AR y el efecto fue casi el mismo en los ex fumadores.
Al analizar el factor reumático positivo, el equipo halló que el peligro se cuadriplicaba en los fumadores, se triplicaba en los que alguna vez habían fumado y se multiplicaba por 2,5 veces en los ex fumadores.
Fumar también aumentó el riesgo de desarrollar AR en las mujeres, aunque no tanto. Las mujeres fumadoras, ex fumadoras y que alguna vez habían fumado poseían entre 1,2 y 1,3 veces más probabilidad de desarrollar AR.
Los hombres que habían fumado por lo menos 20 cigarrillos diarios durante 20 años eran 2,3 veces más propensos a tener AR; en las mujeres, ese riesgo aumentaba 1,75 veces.
Fumar está asociado a la producción del factor reumático y su relación con la AR y el tabaquismo sería distinta en las mujeres debido a factores hormonales.
"Fumar en todas sus formas es un factor de riesgo significativo ", indicó el equipo.
"Dado que la AR está asociada con una calidad de vida y un pronóstico de vida malos, aconsejamos la cesación tabáquica, en especial para los grandes fumadores, para prevenir o reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.”, afirmaron los expertos.
FUENTE: Annals of the Rheumatic Diseases