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Una flamante investigación efectuada en Boston reveló que la autopercepción social de las madres en la escala social incide en los niveles de estrés que puedan alcanzar sus hijos, al igual que en su desarrollo cerebral.
· Niveles de cortisol
Los autores comunicaron que la forma en que se ven a sí mismas se torna capaz de que el niño libere cortisol, que es la hormona del estrés.
Además, destacaron que este hecho se relaciona estrechamente con la capacidad de evolución positiva del cerebro infantil.
Dichas conclusiones corresponden al Hospital de Niños de Boston, EE. UU. Se publicaron en la revista Developmental Science.
Perspectiva de bajo status social
Aquellas mujeres que se consideran ubicadas en un bajo status social – aún cuando no respondan a la realidad- por diversos motivos de índole psicológico y disconformidad con su estilo de vida, provocan en sus hijos más niveles de cortisol y una menor activación del hipocampo.
· Funciones del hipocampo
Una estructura cerebral denominada hipocampo es responsable de adquirir una buena memoria a largo plazo y a manejar el estrés sin que ocasione daños psíquicos y físicos difíciles de remontar.
· Evaluación y resultados
Fueron evaluados 38 niños de entre 8 y 11 años.
El cortisol se midió con pruebas de saliva, mientras que la actividad del hipocampo se analizó a través de un monitoreo con resonancias magnéticas.
Las progenitoras se calificaron en una escala de 1 a 10, comparándolas al posicionamiento social de otras habitantes estadounidenses.
· Predictor significativo de la autopercepción materna
Los expertos detectaron que la autopercepción materna fue un predictor significativo a la hora de observar la altura de los niveles del cortisol en sus hijos, según argumentó Margaret Sheridan del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva del citado nosocomio.
Necesidad de tareas de aprendizaje
Finalmente, la manera de entender las mujeres su enfoque en la escala social, ejerció suma importancia en el hipocampo de los pequeños, a tal extremo que los especialistas aconsejaron que ellos llevaran a cabo tareas de aprendizaje para que no experimentasen ningún retraso en la capacidad memorativa.
Todo sobre hipocampo
Psicólogos y neurocientíficos coinciden en general en que el hipocampo interviene fuertemente en la constitución de nuevos recuerdos de acontecimientos sucedidos: episódicos y autobiográficos.
Es un área relacionada con la corteza cerebral que está en el interior del lóbulo temporal del cerebro. Es esencial para el almacenamiento de la memoria explícita, a raíz de las características de plasticidad que presentan sus neuronas.
Se asocia a la memoria episódica y a la memoria espacial. Las personas con perjuicio en especial en la zona derecha del hipocampo, tienen problemas para hallar objetos individuales en un ambiente (memoria con contenido espacial).
No obstante, la memoria espacial depende también de otras estructuras nerviosas. Así, el lóbulo parietal es posible que sostenga un tipo de representación diferente.
· Estructuras que participan en su manejo
El lóbulo frontal transforma el conocimiento espacial en acciones.
La corteza motora usa referencias espaciales para codificar sus programas.
La corteza premotora posee una serie de representaciones espaciales diferentes a la generación de movimiento.
La corteza prefrontal conduce a la representación espacial y participa en la memoria de corto plazo.
Cabe señalar que las neuronas continúan apareciendo en determinadas zonas del cerebro durante la etapa adulta.
Otra fuente consultada: Amaral, D; Lavenex P «Ch 3. Hippocampal Neuroanatomy». En Andersen P, Morris R, Amaral D, Bliss T, O'Keefe J. The Hippocampus Book. Oxford University Press. ISBN 9780195100273.