FÁRMACOS PARA TRASTORNO DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD
INFANTIL NO AFECTAN EL CRECIMIENTO
Ni el trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) ni los medicamentos para su tratamiento afectan el crecimiento infantil en el largo plazo, señaló un estudio publicado en The Journal of Pediatrics.
Investigaciones previas habían indicado que la medicación para el TDAH podía hacer que los niños comieran menos y crecieran más lento que sus pares sin la condición, por lo menos al principio del desarrollo.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) casi el 10 por ciento de los varones y el 6 por ciento de las niñas poseen este trastorno.
"Siempre existieron dudas científicas sobre el TDAH y estos efectos”, dijo el doctor Stephen Faraone, psiquiatra de la Upstate Medical University, en Syracuse, en Nueva York, y coautor del estudio.
Retraso en primer año que va disminuyendo con el tiempo
En el primer año o un poco más adelante se experimenta un retraso en el crecimiento que luego va disminuyendo en el tiempo", explicó.
· Medicación: Ritalina y Adderall
El equipo de Faraone midió y pesó a un grupo de 261 niños con y sin TDAH que había controlado por lo menos diez años. La mayoría de los niños con el trastorno tomaron estimulantes, como Ritalina y Adderall, al menos durante una parte de ese período.
Sin diferencia de peso y altura
Al final de la evaluación, no hubo diferencia en el peso o la altura de los niños con y sin TDAH, que ahora son adultos. Tampoco se constató relación entre el peso y la altura y la duración del uso del medicamento.
Los estimulantes son el tratamiento más popular contra el TDAH y están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que también autorizó otros fármacos que no afectan el desarrollo.
Además, o en lugar de los medicamentos, muchos niños con TDAH reciben psicoterapia y ayuda especial en el aula.
Estimulantes de uso prolongado y equilibrio a largo plazo
Los estimulantes retrasan el crecimiento cuando su uso es prolongado. En algunos casos, inhiben el apetito y afectan el crecimiento óseo o la liberación de ciertas hormonas que influyen en la altura.
Pero este nuevo estudio respaldó las pruebas de que esas consecuencias se equilibrarían en el largo plazo.
"La opinión generalizada es que existiría un efecto pasajero al inicio del tratamiento que luego desaparecería", sostuvo el doctor James Swanson, director del Centro de Desarrollo Infantil de la University of California, en Irvine. "Y eso es lo que da sustento al estudio", agregó.
“El seguimiento de los niños durante diez años fue un gran esfuerzo”, aseguró.
FUENTE: The Journal of Pediatrics, publicado online