informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Una mala reacción al estrés perturba en los niños el desarrollo del cerebro, debilita sus órganos y ocasiona enfermedades como el cáncer y el asma, con efectos negativos en la adultez donde se suma la depresión.
Tres respuestas al estrés: positiva, tolerable y tóxica
Existen tres respuestas: positiva, tolerable y tóxica, en las criaturas ante un evento estresante en su experiencia de vida, según una nueva investigación de Sara B. Johnson, de la Escuela de Medicina Johns Hopkins, Baltimore, Maryland.
· La tóxica y efectos contraproducentes en la salud
Johnson halló en la respuesta tóxica efectos contraproducentes en el aprendizaje, la conducta y la salud que se expanden en el transcurso del resto de la vida.
Cuando no saben cómo lidiar con la adversidad
La falta de herramientas (apoyo familiar, psicológico y médico) para contrarrestar la adversidad, crea un crecimiento anormal en los menores sanos.
Corazón, presión arterial, cortisol
Aumentan las hormonas de frecuencia cardíaca, presión arterial y el estrés, al igual que el cortisol.
Si los infantes disponen de una ayuda familiar efectiva, las lesiones fisiológicas las superan.
En cambio, los daños abarcan toda su vida, si el estrés tóxico es de larga duración y no sostienen relaciones armoniosas con su entorno.
El estrés positivo
El estrés positivo es “ciertamente normal” para un desarrollo saludable, caracterizado por un breve acrecentamiento de la frecuencia cardíaca y escasas elevaciones hormonales.
Esta modalidad de estrés se deriva de actividades o emociones pasajeras.
El tolerable
El estrés tolerable activa los sistemas de alerta del menor en un mayor grado por emociones fuertes y duraderas, como la pérdida de un ser querido, situaciones éstas que -si cuenta con relaciones de protección de los adultos- logra superarlas.
Cuándo aparece y se instala el estrés tóxico
En tanto, el estrés tóxico ocurre cuando un niño enfrenta, sin el apoyo adecuado de un adulto, una frecuente, fuerte y prolongada adversidad. Sus ejemplos son la muerte de un progenitor, el abuso físico o emocional, exposición a la violencia, cargas acumuladas de problemas económicos familiares, entre otros.
· Las enfermedades que surgen
Se debilitan los diversos sistemas corporales, se trastorna el desenvolvimiento del cerebro, crece el riesgo de contraer enfermedades físicas, tal cual un cáncer o asma, y un deterioro cognitivo; todo ello, se reafirma en la edad adulta.
· Diabetes, abuso de sustancias, depresión
Mientras un niño deba afrontar varias situaciones adversas, es mayor la probabilidad de retraso en su crecimiento en general, con inconvenientes posteriores de salud como la incorporación de enfermedades cardíacas, caída en el abuso de sustancias y en estados depresivos.
El informe de la Escuela Hopkins muestra una visión general del estrés tóxico, con un resumen sobre el proceso de la red neuroendócrino-inmune, deteniéndose en cómo se turban los primeros años de vida, y cómo estas disfunciones agrandan la vulnerabilidad a las enfermedades.
Prevención
La labor investigativa hace hincapié en la necesidad temprana de buenos entornos familiares y el control de los sistemas biológicos para evitar periodos críticos.
Los cambios ambientales mejoran los trances y los pediatras tienen un importante papel para soslayar el estrés tóxico, advierte.
Por su parte, la Academia de Medicina estadounidense hace muy poco tiempo atrás, pidió a los especialistas pediátricos en biología molecular, genómica, inmunología y neurociencia, que lideren el tratamiento del estrés infantil, con el diseño de estrategias que conformen una base sólida para que los chicos obtengan una vida sana.
Relaciones familiares estables y amorosas evitan cáncer
La Academia dijo que las relaciones familiares estables y amorosas salvaguardan a los menores de los perjuicios del estrés tóxico, remarcando que en caso contrario los ubican en una proclividad a enfermarse de cáncer.