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El empleo de caballos en la rehabilitación física y emocional de distintos tipos de pacientes y con múltiples trastornos, es una contribución calificada como “muy diligente”, sobre todo en inconvenientes cerebrales y cualquier discapacidad del sistema nervioso central.
La equinoterapia, mediante un entrenamiento específico y por medio de diversos mecanismos, da beneficios emocionales que llegan a mejorar la calidad de vida, trascendiendo la problemática de cada paciente.
Un caballo entrenado transmite unas 110 vibraciones por minuto. Estos estímulos viajan por todo el cuerpo humano y actúan sobre el sistema nervioso, los cuales ayudan a mejorar diversos ámbitos, incluyendo varias áreas físicas”, explicó la terapeuta Magdalena Ortega Solís.
Este animal camina de forma tridimensional, que es similar al paso humano, logrando en el jinete el desplazamiento de la pelvis hacia arriba, abajo, adelante, atrás y a los lados, que es como un masaje.
La persona que habitualmente utiliza una silla de ruedas, al efectuar equinoterapia, ejercita los mismos músculos que emplearía si caminara.
Además, el contacto con los animales, brinda muchos beneficios emocionales y cognoscitivos, pudiéndose tratar casi cualquier discapacidad del sistema nervioso.
“No hay límites de edad: la equinoterapia puede realizarse desde los 18 meses de vida; tampoco existen contraindicaciones en el tratamiento.
Se trabaja con niños y adultos con retardo mental, parálisis cerebral, esclerosis múltiple, mal de Parkinson, accidentes cerebrovasculares, autismo, trastornos profundos del desarrollo y problemas motores.
Asimismo, puede aplicarse en chicos hiperactivos y personas con problemas de conducta, drogas y alcoholismo”, admitió la especialista.
Para lograr una terapia con caballos, hay que contar con un animal entrenado especialmente para este objetivo, bajo la supervisión de un facilitador capacitado o terapeuta, cuya tarea es dirigir los ejercicios y velar por la seguridad del paciente, dado que hay ocasiones en que los sujetos no consiguen una armonía inmediata con el animal.
Lo primero es lograr que el enfermo monte sin miedo un animal grande como el caballo, lo cual puede necesitar de varias sesiones.
Se puede iniciar el tratamiento con ponys, e ir cambiando gradualmente hasta utilizar un caballo de alta alzada.
En la equinoterapia se usan varios tipos de sillas de montar (americana, normal, inglesa, sillín), que se van sustituyendo hasta que el paciente viaja sobre el caballo sin ninguna silla, lo que ofrece mayor equilibrio y el aprovechamiento de la temperatura del caballo.
“Una vez montado el paciente, el facilitador siempre guía al caballo y le enseña a trabajar la coordinación, visual-motora y auditivo-motora, equilibrio, postura, lenguaje, control de tono muscular, concentración, motricidad gruesa y fina, orientación espacial y memoria.
El paciente puede acostarse totalmente sobre el caballo, tocar las orejas, patas o cola, cabalgar al revés, efectuar círculos con los brazos, abrazar la espalda del animal, todo depende de cada caso”, aseguró Ortega Solís.
El terapeuta prepara un plan para cada paciente conforme a las indicaciones médicas. Asimismo, se acompaña la actividad con música generalmente elegida por el enfermo.
Las mejorías tienen la factibilidad de ser a corto, mediano o largo plazo; todo depende de la discapacidad.
En los problemas físicos, los cambios tardan un poco mas de tiempo.
“El objetivo fundamental de este tratamiento es mejorar la calidad de vida, que los pacientes asuman la terapia como una actividad recreativa y un esfuerzo, siempre primando la diversión, la fortaleza de cada persona y sus potencialidades para una mejor adaptación a la sociedad”, sostuvo la experta.
“Los logros y magnitud de la terapia, dependen de cada caso: hay situaciones imposibles de curar, otras se pueden mejorar y otras no; mientras que en el cambio emocional y psicológico, “es clave el amor de la familia”, concluyó la terapeuta.
-Contacto con el aire libre.
-Factor integrador del paciente a la sociedad.
-Relación tiempo y espacio.
-Relación con personas de diferente género.
-Plan de trabajo psíquico y motriz.
-Mejora la calidad de vida de los enfermos.
-Autismo.
-Asma.
-Perturbaciones emocionales.
-Parálisis cerebral.
-Retardo mental.
-Esclerosis múltiple (aparición de lesiones neuro degenerativas y crónicas)
- Deficiencias visual, auditiva y de lenguaje.
-Síndrome de Down.
-Amputaciones.
-Insuficiencia cardiaca.
-Síndrome de Rett. (una evolución normal inicial seguida por la pérdida del uso voluntario de las manos, un crecimiento retardado del cerebro y de la cabeza, dificultades para caminar, convulsiones y retraso mental; afecta casi exclusivamente a niñas y adultas).
-Síndrome de Williams (retraso general en el desarrollo mental, una expresión característica de la cara y un estrechamiento de la aorta en las proximidades del corazón y de arterias pulmonares).
Otras fuentes: National Institute of Neurological Disorders and Stroke
Asociación española de síndrome de Rett
The Williams Syndrome Association