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Hay una modalidad de conducta que consiste en caer en episodios frecuentes de alcoholismo junto con la obsesión de alimentarse en exceso y, a la vez, provocar vómitos y defecaciones a fin de conservar un cuerpo delgado.
· Ebriorexia
La medicina denomina a esta condición “ebriorexia” y no la considera una enfermedad sino consecuencia de la bulimia nerviosa.
· Bulimia
La bulimia nerviosa puede cursar simultáneamente a la toma habitual de bebidas alcohólicas, dado que una de sus características es que lleva a los pacientes a actuar con impulsividad, cosa que no ocurre en quienes sufren de anorexia que en cambio se inclinan por ser perfeccionistas.
Así lo explicó Cecilia Caruana, psicóloga de la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (Adaner), en coincidencia con la información que dispone la Asociación Americana de Psicología.
Anorexia y bulimia: comportamientos desiguales
Caruana añadió en declaraciones periodísticas que la diferencia principal entre anorexia y bulimia se basa en el autodominio o en su ausencia.
En la anorexia se da mucha más fuerza de voluntad, en tanto el enfermo se llena de inhibiciones y carece del “lado social” que muestra la bulimia.
Qué es la anorexia
El paciente saltea comidas, ingiere lo menos posible, pierde peso y va asiduamente al baño después de incorporar algún alimento para provocarse vómitos, mientras utiliza laxantes en forma desmedida.
En cuanto a ocasionarse vómitos y usar laxantes procede igual que el bulímico.
El anoréxico quiere comer lo menos posible y sacarse del cuerpo toda alimentación que se introdujo. Su objetivo es evitar el aumento de peso.
Bulímicos y alcohol
Las personas bulímicas comen en exceso o atraviesan etapas de ingestión enorme de alimentos. Luego, recurren a los vómitos y laxantes para bajar kilos de más.
Intentan tenerlo todo y esta es una conducta propia de la enfermedad; la ebriorexia los impulsa a salir de su casa de modo habitual para comer, beber y no privarse de nada.
Después de las salidas padecen de frustración y vomitan.
Asimismo, entran en etapas en las que optan por dejar de comer y compensan las calorías necesarias con alcohol, algo muy contraproducente porque “cualquiera que se pone a beber sin haber comido dura muy poco o nada en pie”, manifestó Caruana.
Señales de alarma de la ebriorexia
Los trastornos de la alimentación, en el caso de la ebriorexia, marcan señales de alarma.
El signo más evidente es la pérdida de peso.
El alcoholismo, recomendaciones a los padres
La psicóloga formuló las siguientes recomendaciones a los padres:
permanecer atentos si su hijo/a arriba a la casa muy tarde por la noche; si se levanta a la mañana en mal estado y se comporta con irascibilidad; si presentan deterioro los estudios y los vínculos familiares ya rozando lo patológico.
Prevención por parte de la familia y la escuela
La familia es esencial para prevenir la ebriorexia, en especial por la intolerancia a la frustración que sufre el hijo, quien pretende conseguir todo inmediatamente y sin esfuerzo.
En el colegio la importancia radica en educar a los alumnos en costumbres saludables y a ser críticos con los valores sociales, de modo de ayudarlos a ubicar una barrera entre la ebriorexia y “el mundo de afuera”.
Otras fuentes consultadas: Alfredo Goño Grandmontagne, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad del País Vasco.
Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.