informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Las bridas amnióticas son cordones de sacos llenos de líquido (saco amniótico) que rodean a un bebé en el útero y que pueden causar una deformidad congénita ( al nacer) de la cara, los brazos, las piernas, los dedos de las manos o de los pies.
Las bridas amnióticas son provocadas por un daño a una parte de la placenta llamada amnios. La placenta transporta la sangre hasta el bebé -que aún está creciendo en el útero- y el perjuicio es factible que impida su crecimiento y desarrollo normal.
El daño al amnios ocasiona bandas seudofibrosas que es posible que compriman partes del feto. Estas bandas reducen el riego sanguíneo a estas áreas y hacen que se desarrollen de manera anormal.
Las bridas amnióticas son poco comunes.
La severidad de la deformidad varía desde sólo un dedo del pie o de la mano,
hasta la ausencia total de un brazo o de una pierna, o que éstos se observen gravemente subdesarrollados. Los síntomas abarcan:
* Hendidura anormal en la cara (si pasa a través de ella, se llama una fisura)
* Ausencia total o parcial de un brazo o una pierna (amputación congénita)
* Defectos del abdomen o la pared torácica (si la banda se localiza en esas áreas)
* Banda permanente alrededor de un brazo, pierna, dedo de la mano o del pie
Varía ampliamente. A menudo, la deformidad no es severa y no requiere tratamiento, pero en los casos más serios, se precisa una cirugía mayor para reconstruir parte de un brazo o pierna o su totalidad.
La recuperación del bebé depende de la gravedad de la enfermedad. La mayoría de los casos son leves y su pronóstico para el desempeño normal es excelente. Los casos más graves tienen pronósticos más reservados.
Las complicaciones abarcan la pérdida parcial o completa de la función de un brazo o una pierna. Las bandas congénitas que perjudican la mano con frecuencia causan la mayoría de los problemas.
Fuente; Kimberly G Lee, MD, MSc, IBCLC, Associate Professor of Pediatrics, Division of Neonatology, Medical University of South Carolina, Charleston,