Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud

Publicidad

Enamoramiento: cuestión de química cerebral y hormonal

ENAMORAMIENTO: CUESTIÓN DE QUÍMICA  CEREBRAL Y HORMONAL

 

El enamoramiento es un sentimiento básico y a la vez complejo, ya que puede entenderse desde el aspecto emocional pero también desde lo fisiológico y orgánico, como resultado además de acciones cerebrales.

 

 

Cómo actúa el cerebro y respuestas biosicoespirituales

 

Se producen en el cerebro una serie de combinaciones de sustancias químicas que se expanden a través de los sistemas circulatorios y nerviosos, generando respuestas biosicoespirituales.

Esta concomitancia de sucesos, podrían aportar contestaciones sobre la posibilidad de conservar el amor y/o en qué medida se va extinguiendo al paso del tiempo.

 

 

 

Hormonas, estímulos sensoriales y duración del amor

 

Un descubrimiento de varios neurofisiólogos fija que las hormonas que provocan el enamoramiento: la occitocina, la testosterona y la dopamina, entre otras,  necesitan  nuevos estímulos sensoriales continuos, con el fin de seguir circulando en la sangre.

En caso de que se interrumpa la circulación, se disuelven en el torrente  sanguíneo y se esfuman en  pocos meses, por lo que decae el amor.

 

 

 

Fidelidad y enamoramiento a primera vista

 

Desde el punto de vista orgánico, ambos sexos “emiten sus señales”, con una disposición abierta a conectarse con el otro en cualquier momento, más allá de que la fidelidad debería ser elegida a la hora de procurar la consolidación de un vínculo y una vida en común.

Pero una persona puede enamorarse de otra a primera vista y desconociendo las múltiples características de la personalidad de quien motiva su amor.

 

 

 

·        Pérdida de mensajes hormonales y racionalización

 

En este caso, si surge luego el desencanto, el  hecho de tomar conciencia de que no es lo que se pretendía, el cerebro deja de formular mensajes.

Ocurren, entonces, sensaciones hormonales que se implican con la conducta; la persona da lugar a la racionalización de la relación que lleva y, finalmente, se separa de su pareja.

 

 

 

·        Cuando hay, por el contrario, reciprocidad

 

En cambio, cuando la relación avanza y existe un aprecio y apego a los aspectos del otro, con una consecuente reciprocidad, los individuos se grafican mutuamente

 

Es aquí cuando la reciprocidad entra en una segunda etapa después del enamoramiento inicial: hay que mantener lo alcanzado, lo cual pone a prueba las actitudes de la pareja en la búsqueda de  reforzar el amor, que se suele llamar “la química del amor”.

 

 

 

Química neurohormonal  y sensaciones positivas

 

La química neurohormonal añade sensaciones de seguridad, tranquilidad, confianza, autoestima y entusiasmo.

 

 

·        Endorfinas sexuales, ternura y amor maduro

 

Mientras las endorfinas sexuales consiguen que el apego aumente, de igual modo lo logra la ternura.

 

Todo ello origina un círculo virtuoso de reiteración de conductas que alimentan y fortalecen la relación una y otra vez.

 

Cuando, finalmente, la pareja agrega componentes racionales ya se halla en  presencia del amor maduro.

 

 

Dependencia de la corteza cerebral

 

Todo depende de los elementos  químicos citados precedentemente, que son los que se desempeñan en la corteza cerebral y conducen o no a la conservación de determinados sentimientos o emociones. Pero a veces el tránsito se interrumpe.

 

 

Recomendaciones para conformar una pareja feliz

 

Las claves para conformar  una pareja feliz son: salvaguardar el interés y la energía con la concreción de actividades en conjunto, armar planes en común y  voluntad mutua de llevar adelante la pareja.

 

 

·        Manejo de la ansiedad

Es imprescindible el manejo de la ansiedad, de manera de evitar que una situación linda y gratificante se transforme en un conflicto y un  posterior estrés.

 

Fuentes: doctora Beatriz Literat, médica Sexóloga Clínica y Ginecóloga, asesora y colaboradora de Fundación REPRO y Halitus Instituto Médico.

doctor Eduardo Kalina, médico psiquiatra argentino

licenciada Gabriela Martínez Castro, psicóloga y directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA)

 

ProSalud News

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
.
Interesantes reflexiones, muchìsimas gracias. Saludos cordiales. Marcela Toso
Responder
A
El enamoramiento se produce también porque queremos ver en la persona elegida, lo que deseamos que fuera con vehemencia y no es. Enamorarse hace desinhibirse los deseos, teniendo sensaciones profundas, las percepciones están a flor de piel y las emociones que se contagian e irradian, nos superan, y provocan que hayan intercambios de ideas, de vivencias, de sentimientos, de secretos, de besos, de abrazos, de caricias, son como unos intercambios de fluidos orgánicos, y si lo analizas bien es como una simple egolatría. Produce un estado que lo envuelve todo en un halo de fascinación, de misterio, de deseo, y la objetividad sobre las cosas desaparece, y con ello provoca un intercambio de ilusiones y reflexiones, que conduce a dar la sensación de conocer a la persona de la que se está enamorada de todo la vida, ocasiona familiaridad donde no existía, se transforman los enamorados en confidentes que surgen con comprensión y vinculación mutua.<br /> <br /> Enamorarse es la necesidad de querer ver en el otro lo que queremos ver, y al imaginar lo que vemos todo se vuelve atracción, como una necesidad de fundir nuestros deseos en la persona de la que estamos enamorados, nos terminamos enamorando de nosotros mismos. En la imaginación se encuentra gran parte del progreso, porque aquello que hay ahora, anteriormente estuvo imaginado por alguien. Tiene algo de narcisismo el enamoramiento, es un referente en el que reflejamos nuestras necesidades para evitar la soledad y que inventa espejos, en los que ver en el otro lo que creemos que somos. Es un engaño basado en la negar a los demás, en tal y como son. El narcisista cree que a nadie le pasa nada en el amor, hasta que no le pasa a él. Pero también buscar la lástima y la compasión de los demás para que nos quieran, es una forma encubierta de narcisismo.<br /> <br /> Por lo que la obsesión de creer que el enamoramiento es amor, y transformar esa creencia en hábito, que con el devenir del tiempo, termina convirtiéndose en un apego malsano con una tendencia al desprecio y la indiferencia, que no hace más que provocar sufrimiento, algo que está en nuestra mente y no nos podemos liberar de ello. La costumbre nos encadena como unos grilletes fuertemente apretados, de modo que resulta difícil no sentir dolor cuando perdemos a una persona cuya presencia a nuestro lado la dábamos por supuesta, del mismo modo que sentimos dolor al perder cualquiera de nuestros hábitos, sean cuales fueran los motivos, porque toda pérdida o cualquier añadido nos obliga a una pesada gimnasia de ejercer nuevas costumbres, y es la repugnancia de una nueva situación e identificación, por el esfuerzo que nos requiere, lo que nos hace sentir un vivísimo pesar que nos hace confundirlo con los sentimientos, es como un dolor de tener que vernos con nosotros mismos de nuevo.<br /> <br /> Enamorarse es como un terremoto que luego se apacigua al poco tiempo, supone casi siempre, subidas y bajadas como montañas rusas de entusiasmo y de ánimo, con muchas dudas sin resolver, con ilusiones desvanecidas, con esperanzas y decepciones, y con sueños no hechos realidad. Es una enorme incertidumbre. Y nadie quiere enamorarse de sí mismo, porque no se consigue nada, lo que se quiere es fusionarse con otra mitad distinta, que se echa de menos, que es especial y se hace imprescindible. Con motivo que cuando los hombres pagan por hacer el sexo, se sienten más sensibles al culminar su deseo. El amor pues, es lo que queda cuando la pasión del enamoramiento, si es que queda algo, se ha consumido totalmente.<br /> <br /> Para enamorarse se precisa además de un conjunto de aptitudes, creencias, gustos, experiencias personales, y necesidades comunes, que den posibilidades de ello, y sobre todo una bioquímica adecuada que lo posibilite, es decir, que se requiere una predisposición inicial para el enamoramiento, como si ya lo estuvieras antes de conocer la persona correcta de la que te enamoras... Porque hay gente que no se enamora nunca a pesar de conocer a lo largo de su vida cientos de personas, e incluso hasta se casan sin llegar a estar enamorados.<br /> <br /> Al estar enamorado es como si te debilitaras al ser feliz... la felicidad te hace mas vulnerable, te hace dudar porque tienes algo que perder. Si la felicidad que sientes al estar enamorado es tu enemiga, da igual ya es demasiado tarde porque ya has perdido, al no poderlo controlar.... Claro que sí que te debilitas al enamorarte porque eres más propenso a que te hagan daño sentimental y emocionalmente, te abres más a la otra persona de la que estás enamorado, bajas tus defensas, confías más, y te haces más frágil, al hacer más participe al otro de tus flaquezas, debilidades y secretos, tanto que lo pueden utilizar en el futuro en tu contra, y que seguramente acabarán usandolo.<br /> <br /> En definitiva, el enamoramiento es un estado generado por los neurotransmisores cerebrares, pasajero, que provoca que no seas objetivo a la hora de valorar y examinar, te hace ver solamente las cosas buenas y las engrandeces y tapa las malas, y acaba cuando desaparece las causas que lo ocasionó, no es para siempre, como casi todo... Así que enamórate si puedes y si encuentras con quien, y sé feliz mientras dure, porque es nuestra mente maravillosa la causante de esa maravillosa sensación.<br /> <br /> ARTURO KORTAZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA©
Responder
M
Muy interesantes reflexiones, muchas gracias por contribuir con ellas al contenido de esta nota. Un abrazo. Marcela Toso