EL MOHO: UN ENEMIGO DE LA SALUD OCULTO EN EL HOGAR
El moho puede vivir en el interior de las casas y producir consecuencias para sus habitantes: tos, congestiones nasales, irritaciones de la garganta, ojos y piel.
Los efectos son graves en quienes padecen afecciones pulmonares.
Es un hongo microscópico que crece y vive en las plantas, en materia de origen animal, o en objetos no orgánicos. Se extiende por medio del aire, el agua o los insectos.
Recomendaciones específicas y sitios donde se aloja
- Mantener los niveles de humedad en la vivienda entre 40 y 60%.
- Asegurarse que los ambientes estén ventilados. Se pueden utilizar los respiraderos hacia el exterior de la cocina y el baño.
- Un secador de ropa tiene que ventilar hacia el exterior.
- Reparar cualquier gotera en el techo, paredes o tuberías para no permitir que el moho crezca.
- Limpiar y secar minuciosamente la casa (entre 24 y 48 horas), en caso de que se inunde.
- Añadir inhibidores de moho a la pintura, antes de pintar.
- Lavar el baño con productos que maten el moho.
- Quitar o reemplazar alfombras o tapices que se hayan mojado y que no se secan rápidamente. Es preferible no disponer de alfombras en cuartos, áreas como baños, lavadero y sótanos; sitios que concentren humedad.
- Los libros, los animales disecados y otros objetos llegan a generar moho si se ubican en lugares húmedos.
- El moho entra en el hogar por puertas y ventanas abiertas, los ventiladores, los sistemas de calefacción y de aire acondicionado.
- Se pega a la ropa, los zapatos, los bolsos y los animales.
- Crece con facilidad en productos de papel, cartón, madera y tejas, polvo, pinturas, tapiz de pared, materiales aislantes, muros y telas.
- Se halla en tierra, abonos y vegetación húmeda.
- Se aconseja que en lugar de abrir las ventanas para airear, se use un aire acondicionado que limpia, recircula y deshumedece el aire. También, emplear filtros de aire conjuntamente con sistemas de enfriamiento y calefacción.
- Los alérgicos y los asmáticos deben evitar los irritantes de aire: humo de tabaco, aerosoles, pintura, perfumes, productos de limpieza, olores y vapores fuertes.
Cuándo recurrir al médico
Algunas reacciones severas incluyen fiebre y problemas para respirar. Ante estas circunstancias se precisa la atención de un alergista, o bien un médico de enfermedades infecciosas, según cada caso. Si la infección es en los pulmones, se requiere de un especialista.
Cómo se presenta el moho
Se ve como un conjunto de manchas, de diferentes colores y con un olor típico de humedad. Estas características ya significan un riesgo para la salud.
Lo mejor es eliminarlo siempre y evitar que reaparezca.
Los trabajadores más expuestos son los granjeros que pasan largas horas entre el heno mohoso.
Fuente: Organización Nacional Judía de la Salud (USA)