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EL ESTRÉS Y LA DIETA PARA MANEJARLO Y EVITAR SUS CONSECUENCIAS
La gente que padece estrés debe evitar el consumo de alimentos con edulcorantes artificiales, el chocolate, el café, el alcohol y las frituras.
Qué más hay que comer
Se recomienda la ingesta de muchas frutas, especialmente las de color amarillo, porque el pigmento de beta caroteno es de suma ayuda para manejar el estrés.
· Frutas con vitamina C
Entre las frutas, se deben preferir la naranja, chinola, cereza, guayaba, limón, toronja y cualquier otra que brinde vitamina C junto con beta caroteno.
Varias investigaciones constataron que esta vitamina contrarresta el estrés, mientras acciona en las glándulas suprarrenales al elaborar la hormona que lo combate naturalmente.
Achicoria, lechuga
La achicoria (Cichorium intybus) es otra planta que se aconseja al igual que la lechuga.
No a los lácteos por 20 días y a las gaseosas
Hay que quitar de la dieta los productos lácteos, por lo menos durante 20 días y las bebidas gaseosas en razón de que contienen cafeína.
Terapia psicológica, ejercicio físico, acupuntura, hipnoterapia
Por otra parte, la alimentación propicia necesita del complemento de una terapia psicológica, administración de fármacos en casos extremos, y ejercicio físico; también son de utilidad la acupuntura y la hipnoterapia.
Masajes
El ejercicio físico rompe tensiones al igual que los masajes sobre cejas, cuello y sienes, con movimientos circulares en dirección contraria a las agujas del reloj.
Cómo actúa el estrés
La mayoría de las veces no responde a trastornos de salud, aunque los provoca.
Es una situación agresiva de origen física, psicológica, mental, afectiva, social, biológica o espiritual.
No es una enfermedad pero puede detonarla
No es una enfermedad, aunque es posible que sea un detonante de ella si el problema que lo causa no se resuelve rápido.
Causas
Son variadas: la muerte de un ser querido, el divorcio o la separación de una pareja, deudas, exigencias laborales, uso y abuso de fármacos, pérdida de empleo, toma excesiva de café y alcohol, tabaquismo y drogadicción.
El estrés que no se maneja
Si no se logra enfrentarlo con éxito, puede ser motivo de que se generen y multipliquen los radicales libres.
Son muy frecuentes los dolores de cabeza, denominados cefaleas tensionales.
Cansancio, colesterol, insomnio, palpitaciones, gastritis, vómitos
Produce cansancio, irritabilidad, diarrea, colitis, incremento de los triglicéridos y el colesterol, crecimiento de los latidos cardíacos por minuto o palpitaciones, gastritis, vómitos, dolor en el cuello, en los hombros, la espalda, insomnio y policitemia vera (afección de la médula ósea que lleva a un aumento anormal de células sanguíneas, sobre todo de glóbulos rojos).
Hipófisis, cortisol, adrenalina
Se acrecienta la producción de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) en la glándula hipófisis o pituitaria y- a través de la sangre- ésta arriba a las glándulas suprarrenales y libera el cortisol: la hormona del estrés.
También se eleva la adrenalina y ocasiona la hipertensión.
Más facilidad para contraer infecciones y alergias
Se ve limitada la acción de los glóbulos blancos, en el marco de bajos mecanismos de defensa, por lo que los microbios no hallan freno y la persona estresada corre mayor riesgo de contraer infecciones.
Crea las condiciones para que el individuo se encuentre más expuesto a muchos tipos de alergias, siempre por inhibición de glóbulos blancos.
Fuentes consultadas: Universidad de Washington (EE UU
Dr. Carlos Lipchitz
Hospital de Houston Texas