informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
El entrenamiento físico que hace que un músculo se tensione y alargue, conocido como “excéntrico” por su continuidad y duración en el tiempo, podría llegar a reducir las inflamaciones que sufre a través de mecanismos celulares, de acuerdo a un estudio publicado en el 'Journal of Applied Physiology'.
Identificación celular, receptor tipo toll 4 (TLR4)
El Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (Ibiomed) realizó una investigación al respecto, orientada por José Antonio de Paz y Javier González Gallego, quienes apuntaron a mejorar los conocimientos en torno a la razón por la cual ciertos tipos de actividad física acaban provocando inflamación muscular.
Descubrieron y describieron que la vía de señalización celular del receptor tipo toll 4 (TLR4) ejecuta un papel fundamental en la inflamación que surge luego de un ejercicio agudo.
El resultado se difundió por el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).
· Por qué tras un ejercicio agudo baja la inflamación
Demostraron que una actividad física “excéntrica” de seis semanas, caracterizada por un ejercicio agudo, alcanza a reducir una hinchazón muscular por una baja de expresión de la vía de señalización celular del TLR4.
Los especialistas cumplieron una etapa piloto con cinco estudiantes de la licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de León; luego, la parte experimental principal la desarrollaron con 20 estudiantes por el término de 11 semanas.
Con posterioridad, completaron análisis de muestras de sangre en delimitados momentos; esta etapa duró varios meses de evaluación.
· Fuerza y potencia muscular, marcadores molecurares, proteínas
Midieron la fuerza máxima y potencia muscular, los marcadores moleculares como niveles de ARN mensajero y la cuantificación de proteínas de distintos genes, junto con los factores de transcripción vinculados con el proceso inflamatorio.
Resultados relevantes para tratamientos
Los resultados adquirieron tal preeminencia que los científicos ahora confían en la posibilidad de crear en el futuro tratamientos propicios.
“Será posible llevar a cabo determinadas intervenciones que ayuden a personas con enfermedades auto inflamatorias", adelantaron..
· Nuevos medicamentos
Agregaron que la individualización de la vía del TLR4 como una de las causas de la inflamación muscular, dará lugar a nuevos medicamentos para contenerla y empequeñecerla.
Beneficios en enfermedad de Crohn, patología intestinal y ateroesclerosis
Este descubrimiento es factible de innumerables implicancias en la atención biomédica.
Por ejemplo, el trabajo investigativo verificó que la vía de señalización del TLR4 está sobre expresada en enfermedades auto inflamatorias como la de Crohn, la patología inflamatoria del intestino, o la aterosclerosis.
Por lo tanto, ciertos ejercicios como el excéntrico contribuirían a bajar la expresión del TLR4 y, en consecuencia, el grado de inflamación en estas enfermedades.
· Ejercicio excéntrico empequeñece procesos inflamatorios
En definitiva, los expertos consiguieron fijar uno de los mecanismos por los cuales determinados ejercicios ( específicamente el excéntrico), achican la respuesta inflamatoria del cuerpo.
Todo ello posee relevancia para el ejercicio y el deporte, aunque también para considerar otras situaciones patológicas.
Qué es la enfermedad de Crohn
Es una forma de lesión intestinal que implica una inflamación continua (crónica) del tracto gastrointestinal. La inflamación ocurre en cualquier parte desde la boca hasta el extremo del ano.
Aunque la causa exacta se desconoce, está ligada a un problema con la falla del sistema inmunitario del organismo.
Los genes de una persona y los factores ambientales parecen jugar un papel en su desarrollo.
El cuerpo es posible que reaccione exageradamente ante bacterias normales alojadas en los intestinos.
En qué consiste la ateroesclerosis
Es el depósito de colesterol en la capa íntima de la arteria y acaba obstruyendo el paso de la sangre. Lo habitual es que afecte a personas mayores, aunque también se observa en jóvenes de 20 y 30 años.
El colesterol alto va erosionándose y acumulando grasa; finalmente, se forma un coágulo que tapa la arteria y surge un infarto.
Otras Fuentes consultadas:
revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)
Dr. Javier Antezana / Cardiólogo/ Miembro de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México