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Cinco artículos del Journal of Clinical Oncology coinciden en que los malos resultados del cáncer mamario en mujeres con diabetes y obesidad estarían asociados con la hiperinsulinemia (exceso de insulina en sangre).
Los hallazgos demuestran que la diabetes reduce la supervivencia en pacientes con cáncer de mama, mientras que la obesidad interfiere con la quimioterapia. En tanto, la hiperglucemia sin diagnosticar duplica la mortalidad en 10 años.
Hasta los biomarcadores de producción y de resistencia a la insulina se vinculan con una reducción de la supervivencia.
Pero los pacientes son más propensos a beneficiarse con "las intervenciones alimentarias, el aumento de la actividad física y los fármacos para controlar la insulina, como la metformina", escribieron en un editorial las doctoras Andrea De Censi y Alessandra Gennari, del Hospital Galliera, en Italia.
Además, aconsejan a los médicos de pacientes con cáncer mamario: medir la circunferencia de cintura para detectar la obesidad visceral (más de 80 cm en las mujeres) y aplicar el índice HOMA para evaluar la resistencia a la insulina con el fin de personalizar las intervenciones que modifican el estilo de vida.
Además, las expertas señalaron: "En las mujeres con cáncer de pecho con diabetes o intolerancia a la glucosa, la metformina debería ser el antidiabético de elección, dado que reduce la mortalidad por cáncer y mejora la respuesta a la quimioterapia.”
El metaanálisis que realizó el equipo de la doctora Kimberly S. Peairs, de Johns Hopkins, incluyó seis estudios sobre 90.000 pacientes; entre el 8 y el 20 por ciento tenía diabetes.
A las pacientes se les había diagnosticado cáncer de pecho entre 1985/ 2002; los estudios se publicaron entre 2001/ 2009. Las diabéticas reunían un 49 por ciento de más riesgo de morir por cualquier causa.
Según un estudio del metaanálisis, las diabéticas tratadas con quimioterapia fueron más propensas a ser hospitalizadas por toxicidad, infección, neutropenia (número anormalmente bajo de neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos), o anemia. Eso explicaría la modificación de los tratamientos observados en las diabéticas: menos uso de quimioterapia adyuvante y radioterapia.
La hiperglucemia crónica (cantidad excesiva de glucosa en sangre) en pacientes sin diabetes afecta también la supervivencia, después de confirmar un tumor mamario en estadio temprano, según un equipo del Centro del Cáncer Moores de la University of California en San Diego.
Por su parte, el equipo del doctor John P. Pierce determinó el nivel de hemoglobina (Hb) A1C en muestras de sangre almacenadas de 3.003 sobrevivientes al cáncer de mama temprano.
Los niveles de HbA1C eran de entre el 6,5 y 6,9 por ciento en 94 mujeres y del 7 por ciento o más en 91; sólo un cuarto de las mujeres con HbA1C elevado sabía que sufría diabetes.
En 10 años murieron 414 mujeres: el 13,1 por ciento de las pacientes con HbA1C menor al 6,5 por ciento; el 19,1 por ciento en la categoría media de HbA1C y el 30,8 por ciento en la categoría más elevada.
Comparado con un HbA1C inferior al 6,5 por ciento, un nivel del 7 por ciento o más obtuvo una razón de riesgo de 2,35, tras considerar el estadio tumoral, la edad, la etnia, la educación, el ejercicio y la salud física.
FUENTE: Journal of Clinical Oncologic