informaciones sobre salud actualizadas en el ámbito argentino e internacional más polìtica vinculada a la salud en la Argentina salud
Los laboratorios farmacéuticos gastan en Europa miles de millones en publicidad. Así se difunden medicamentos para el dolor de cabeza, protectores estomacales, relajantes musculares, sustancias contra el colesterol, para mejorar los problemas de hipertensión y aspirinas, entre otros productos; intentando convencer en medios gráficos, radiales y televisivos sobre sus bondades y posibilidad de sanarse.
Muchos médicos y psiquiatras, como David Haley de la Universidad de Cardiff o Leonor Tiefer de la Universidad de Nueva York, señalan que se crean y promocionan determinadas enfermedades para consumir fármacos específicos.
Esto indicaría que las grandes empresas dan a conocer supuestas patologías para generar nuevos mercados.
Los especialistas denunciantes informan que enfermedades como la osteoporosis, el cáncer de cuello de útero, la enfermedad de las piernas inquietas, la hiperactividad o la bipolaridad están hoy de moda.
La farmacéutica MSD tuvo que retirar del mercado su analgésico contra la artritis, el Vioxx, cuando los investigadores declararon que éste provocaba riesgo de infartos y embolias, en tanto que los resultados eran igualmente buenos con ibuprofeno o medicación mucho menos costosa.
“Los fármacos son consumidos por personas sanas y fuera de las indicaciones iniciales”, explicó Teresa Ruiz Cantero, del departamento de salud pública de la Universidad de Alicante. “Además, los laboratorios y la comunidad médica han subvalorado los efectos secundarios de algunos medicamentos.”
“La publicidad ha hecho que se emitan, por ejemplo, mensajes de que el 40% de los hombres tienen problemas de erección o que muchas mujeres sufren disfunción sexual, y se convierte en un problema epidémico algo que no lo es”,agregó.
Los laboratorios argumentan que no son responsables de definir las enfermedades y que existen estudios que demuestran que el número de afecciones están aumentando.
La organización Consumers Internacional, por su parte, destacó “que sean las Administraciones quienes adopten medidas para que se cumplan los códigos éticos, y no sean un mero instrumento para aconsejar en el buen hacer.”
Asimismo, añadió: “La Organización Mundial de la Salud (OMS) debería exigir que se respete su misión de que prevalezca un uso racional de los medicamentos. Para ello, sería necesario que las empresas farmacéuticas incluyan toda la información de la medicación en la publicidad.”