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Las mujeres consideradas "super obesas" tienen un alto riesgo de sufrir una complicación potencialmente fatal durante el embarazo, en especial si engordan demasiado.
Un 5 por ciento de las embarazadas desarrollan hipertensión y trastornos renales (preeclampsia) a partir de la semana 20 de gestación, según el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos. La condición ocasiona graves peligros para la madre y el feto.
Un índice de masa corporal (IMC) alto antes del embarazo es un factor de riesgo de la preeclampsia, pero hasta ahora existía poca información sobre las importantes dificultades que se presentan a la creciente cantidad de obesas mórbidas. Estas son mujeres con un IMC de 50 que, por ejemplo, miden 1,67 metros y pesan 136 kilos o más.
La cantidad de obesos mórbidos en Estados Unidos se quintuplicó en las últimas dos décadas, escribió en la revista BJOG el equipo de Hamisu Salihu, de la University of South Florida, en Tampa.
El equipo revisó las partidas de nacimiento de Missouri desde 1989 a 2005, donde hubo más de 850.000 partos de bebés únicos. Más de tres cuartos de las madres reunían peso normal antes del embarazo y el 21 por ciento eran obesas. Menos de 0,5 por ciento, es decir, 3.001 mujeres, eran super obesas.
El riesgo promedio de generar preeclampsia fue del 4,5 por ciento, con un 3 por ciento para las mujeres con peso normal, un 9 por ciento para las obesas y un 13 por ciento para las super obesas.
La posibilidad de preeclampsia se triplicó en las mujeres obesas (IMC de 30 ó más) con respecto a las que poseían un peso normal (IMC de 25 o menos). Pero en las súper obesas, esa probabilidad se quintuplicó.
Cuanto más rápido engordaba una mujer en su embarazo, mayor era su exposición a adquirir preeclampsia, sin importar su IMC.
Las mujeres super obesas que más aumentaban de peso (0,7 kilos por semana) eran 13 veces más propensas a la enfermedad que las mujeres que engordaban moderadamente (entre 0,20 y 0,68 kilos por semana).
"La obesidad, y en especial la mórbida, tiene que ser el centro" de los cuidados antes de la concepción, agregó Salihu "para que las obesas adelgacen antes del embarazo".
“Las mujeres super obesas embarazadas deben ser controladas para reducir el riesgo de complicaciones; por ejemplo, garantizando que engorden sólo lo necesario.”
Después del parto, afirmó, “los médicos deben trabajar de modo que adelgacen y consigan nuevos embarazos menos riesgosos para ellas y sus bebés.
FUENTE: BJOG,